Brasil y México podrían dirigirse hacia una mayor integración binacional

28 September 2009

Los presidentes de México y Brasil sostuvieron un encuentro para abordar temas como la intensificación del comercio binacional y la posible negociación de un acuerdo de libre comercio entre ambos países.

La visita, realizada el pasado 15 de agosto, tiene una mayor relevancia tanto por la actual crisis económica, como por el hecho de ser las dos principales economías de América Latina - en términos de territorio, población y producción económica - las que buscan suprimir sus barreras comerciales.

Uno de los temas abordados en la visita fue el resultado de la II Reunión de la Comisión Binacional Brasil-México celebrada el 23 de julio con la participación de una comitiva al más alto nivel integrada por la Ministra de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, y el Ministro de Relaciones Exteriores de su contraparte, Celso Amorim[1]. En dicha ocasión el pronunciamiento conjunto acotó la puesta en marcha de acuerdos de cooperación en distintas áreas, pero ante todo la reiteración de la necesidad de dar cumplimiento al mandato de ampliación y profundización del Acuerdo de Complementación Económica No. 53 México-Brasil de 2002, ampliado con un tercer protocolo en agosto de 2007[2].

La visita de Felipe Calderón a Luiz Inácio Lula da Silva fue el sello para el inicio de este proceso que experimentaría un arduo e interesante camino por todo lo que está en juego. Ambos presidentes coincidieron en la necesidad de intensificar y diversificar sus balanzas comerciales a modo de disminuir la dependencia comercial respecto a un solo socio.

La relación de la economía mexicana con el mercado estadounidense, hacia el que dirige alrededor del 80% de las exportaciones, y su posterior merma productiva a raíz de la crisis que ocasionará una contracción del 5,5% del PIB este año según el gobierno mexicano, son las razones fundamentales por las cuales México busca afianzar aún más sus relaciones comerciales con grandes economías como la brasileña.

Para el gobierno brasileño, el actual acuerdo de preferencias comerciales es muy restringido, lo cual no ha permitido que se intensifiquen los flujos comerciales entre estos dos países que representan cerca del 70% de PIB latinoamericano. Por tal motivo Lula se mostró decidido a ampliar el acuerdo comercial Brasil-México. En el mismo sentido, el gobierno mexicano espera una mayor alianza entre México y Brasil en diversos planos, como el energético y de producción de hidrocarburos, meta que será posible gracias al establecimiento de dos reuniones de trabajo binacionales al año[3].

Alianza comercial contra la crisis

La búsqueda de socios comerciales ha sido una de las principales tendencias de los países para contrarrestar la actual crisis económica. México y Brasil no escapan a esto. Conforman un mercado conjunto de aproximadamente 300 millones de personas, y en palabras de Lula, no es posible que sólo haya intercambios comerciales por US$ 7.400 millones. Para 2008, las exportaciones brasileñas hacia el mercado mexicano fueron del orden de US$ 4.281 millones, mientras que México exportó al Brasil US$ 3.125 millones. En el primer semestre de 2009, las exportaciones brasileñas al mercado mexicano ascendieron a US$ 1.694 millones, mientras que México, fuertemente impactado por la crisis, ha exportado al Brasil tan sólo US$ 955 millones[4].

Otro tema tratado fue el posible acuerdo estratégico para intercambiar conocimientos en las áreas de biocombustibles, refinación, petroquímica y de gestión entre las petroleras estatales Petrobras y Petróleos Mexicanos (Pemex), de forma que exista una mayor colaboración entre las empresas que permita mejorar la capacidad de producción de los dos países.

Actualmente Brasil se proyecta a ser uno de los mayores productores de crudo gracias a exploraciones realizadas en lo que se denomina los campos "pre sal", yacimientos que se encuentran debajo de una capa gruesa de sal en lo profundo de las aguas marinas que se extienden a lo largo de 800 kilómetros de las costas brasileñas.  A una profundidad superior a los 5.000 metros, pasando por 1.000 metros de sedimentos y 2.000 metros de sal en promedio, los yacimientos se convierten en el principal reto petrolero del Brasil en toda su historia, pues se estima que poseen un potencial de 30.000 a 50.000 millones de barriles de petróleo[5].

Además de los desafíos tecnológicos a los que se enfrentará, existen consideraciones ambientales altamente preocupantes por ser exploraciones en altamar nunca antes realizadas. Las inversiones que se emprenderían en investigación y desarrollo para este proyecto contrastan con un panorama internacional que aboga por el desuso de fuentes de energía no renovables y por el mayor impulso a implementar tecnologías limpias.

Cambio climático en la agenda bilateral

La visita fue un escenario más para los pronunciamientos en torno a la urgencia de tomar acciones coordinadas para mitigar el impacto del cambio climático. La eventual necesidad de recursos es una de las principales interrogantes de las distintas propuestas. Mientras México basa su propuesta en la creación de un Fondo Mundial sobre Cambio Climático (Fondo Verde), Brasil propone, en concordancia con el G-77, un mecanismo financiero en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

La propuesta mexicana, ya debatida en escenarios multilaterales, incluiría, según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a todos los países del mundo y el porcentaje de lo que cada nación aportaría se determinaría según el porcentaje global de las emisiones de cada país, el porcentaje de las emisiones per-cápita de sus habitantes y su PIB. Además existiría una regla para que los países desarrollados puedan retirar, mediante el desarrollo de programas de mitigación y adaptación al cambio climático, un valor menor al depositado. Por su parte, los países de economías intermedias podrían retirar tanto la cantidad depositada como una cantidad adicional, mientras que las economías pequeñas, aunque su contribución sea mínima, podrían obtener grandes beneficios si se compara con las posibles actividades de mitigación a desarrollar.

La propuesta brasileña, que será presentada en la XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, busca crear un fondo internacional que compense financieramente a los países en desarrollo que disminuyan los niveles de destrucción de bosques tropicales, y el cual sería financiado mediante contribuciones voluntarias.

Cualquiera que sea el mecanismo por el cual se financien las medidas para disminuir el impacto adverso del cambio climático en las economías de los países en desarrollo, este llamado de los Presidentes Calderón y Lula se convierte en la voz representativa de los países latinoamericanos. En efecto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su informe Cambio climático y desarrollo en América Latina y el Caribe[6], recalca los estudios sobre economía y cambio climático que se están realizando para México y Brasil, así como el papel que éstos juegan como países de desarrollo medio, motivo por el cual deberían asumir algún tipo de compromiso en la reducción de emisiones.

Otros acuerdos

Además de los compromisos anteriormente mencionados, tuvo lugar la III Reunión de Cooperación Consular entre México y Brasil los días 31 de agosto y 1 de septiembre[7]. En ella se examinaron distintas modalidades de cooperación para promover el incremento del flujo de turistas, empresarios y estudiantes entre los dos países. Asimismo, las delegaciones concluyeron la revisión de un proyecto de memorándum de cooperación para prevenir y reprimir el tráfico de migrantes y la trata de personas y para atender a las víctimas de esos delitos. En otros temas,  convinieron convocar a una próxima reunión técnica para avanzar en la negociación de un proyecto de tratado para el traslado de personas sentenciadas en ambos países.

Todo lo anterior, puede interpretarse como un esfuerzo integral de parte de ambos países, por fortalecer no solamente sus relaciones económicas, sino también otros aspectos de amplio impacto a nivel bilateral.

Resistencias a la vista

Aunque no se usaron las palabras acuerdo de libre comercio, su omisión no es casualidad. Existe una resistencia por parte de ciertos sectores industriales en cada país. Existen presiones en el sector petroquímico en Brasil, y la simple idea de competir con un gigante como Brasil, hace temer al sector agrícola mexicano.

Sin embargo, para el Presidente Calderón, estas apreciaciones son sólo ideológicas o derivadas del desconocimiento sobre Brasil y su potencial. La verdad es que Brasil se ha convertido en una economía de peso a nivel mundial, y actualmente mantiene una activa participación en el escenario multilateral. Recuérdese que tanto Brasil como México forman parte del G-5 (donde también están China, India y Sudáfrica), por lo que dichos temores deberán ser disipados en las profundas consultas sectoriales que realizarán los respectivos gobiernos como preámbulo al inicio de una futura negociación de un acuerdo de libre comercio. En clara referencia al tema, el presidente del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL), Marcus Vinicius Pratini de Moraes, en declaraciones a los medios internacionales propuso lo que Calderón consideró "un tema tabú", al referir que "por qué no un tratado de libre comercio entre México y Brasil".

Por lo pronto, se espera una ampliación del Acuerdo de Complementación Económica suscrito por México y el bloque comercial Mercosur, integrado además de Brasil por Argentina, Paraguay y Uruguay, junto a Venezuela que se encuentra en proceso de admisión como miembro pleno. La ampliación viene impulsada por una serie de eventos empresariales organizados en los distintos países por el Consejo México Brasil América Latina (CAMEBRA) y las distintas cámaras de comercio nacionales.   

[1] Secretaría de Relaciones Exteriores de México (2009, 23 de julio). Segunda Reunión de la Comisión Binacional Brasil-México. (2009, 23 de julio). Comunicado conjunto.

[2] Sistema de Información sobre Comercio Exterior (2009). Acuerdo de Complementación Económica Brasil- México.  Consultado el 16 de septiembre del 2009. http://www.sice.oas.org/TPD/BRA_MEX/BRZ_MEX_s.asp#Protocol

[3] Presidencia de México (2009, 17 de agosto). Comunicado Conjunto de la Visita de Estado a Brasil del Presidente de México, Felipe Calderón.

[4] Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI (2009). Exportaciones mexicanas a Brasil semestre I 2009.

[5] Un desafío tras otro (2009). Petrobras Magazine Edición 56. http://www.hotsitespetrobras.com.br

[6] Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL (2009). Cambio climático y desarrollo en América Latina y el Caribe: una reseña. http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/5/35435/28-W-232-Cambio_Climatico-...

[7] Secretaría de Relaciones exteriores de México (2009). Comunicado III Reunión de Cooperación Consular México-Brasil.

This article is published under
28 September 2009
Magdalena Rathe, Ramón Pérez Minaya, Lesly Franco y Dania Guzmán [*] Mayores precios en los medicamentos y menor acceso para la población, especialmente los más pobres, es el escenario tentativamente...
Share: 
28 September 2009
A un monto de US$ 294,7 millones anuales equivale la penalidad que Brasil podría aplicar a los EE.UU. por los subsidios al algodón declarados incompatibles con la OMC. ¿Pero podrán cumplir las...
Share: