El inicio formal de la Alianza del Pacífico

12 August 2012

El presente artículo analiza las implicaciones comerciales, económicas y en menor medida políticas de la nueva Alianza del Pacífico. Para este propósito se revisan los objetivos de la negociación y se aportan algunas consideraciones sobre el futuro de este esquema, así como una breve alusión al debate sobre a la coexistencia del regionalismo y el sistema multilateral del comercio.

La Alianza del Pacífico (AP) surge en 2011 como una nueva iniciativa de integración latinoamericana, esta vez entre aquellos países que han optado por implementar un modelo de mayor apertura comercial.

Es así como la permanente búsqueda de esquemas que lleven a los países de la región a consolidar un proceso de integración se ve una vez más reflejada en la iniciativa de la AP.  Esta surge en Lima el 28 de abril del 2011 con el objeto de lograr una integración profunda entre Colombia, Chile, México y Perú. En otras palabras, se trata de "un área de integración profunda en el marco del Arco del Pacífico Latinoamericano, que aliente la integración regional, así como un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de nuestras economías" con el fin de mirar en forma conjunta hacia el Asia-Pacífico, una región que se fortalece como un centro fundamental de la economía mundial de este siglo. Estos cuatro miembros, si bien tienen fuertes coincidencias en materia de política económica, tienen diferentes niveles de desarrollo y problemas sociales de diversa índole, como se puede observar en el Cuadro 1.

Cuadro 1 (ver PDF adjunto).

Previo a la formación de la AP, existió otra iniciativa denominada el Arco del Pacífico creada en 2007 e integrada por 11 países: Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú. Su finalidad era coordinar una estrategia continental para la relación comercial con las economías más sólidas y también las emergentes del Asia Pacífico. Sin embargo, la AP surge como una respuesta a los escasos avances en este proceso de integración y por divergencias en materia de política comercial con el resto de los miembros.

Según Kahhat, de los 11 países quedaron sólo cuatro miembros debido a que Ecuador y Nicaragua decidieron acercar su política comercial a Venezuela e integrarse a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA). Por su parte, los países centroamericanos, del Triángulo del Norte, tenían un proceso interno suficientemente complejo en vista de su relación con Estados Unidos (EE.UU) y la firma del CAFTA-DR. Este comportamiento se refleja para Kahhat en otros ámbitos de la política exterior, como la afinidad de Centroamérica a alinearse más con la posición de los EE.UU que los actuales miembros de la Alianza, como ocurrió en la invasión de Irak en 2003, que todos los gobiernos centroamericanos incluso respaldaron con el envío de tropas. Los cuatro miembros de la AP son entonces quienes tienen mayores coincidencias tanto políticas como económicas, a los cuales eventualmente se les unirá Costa Rica y Panamá.

Hasta julio de 2012 se han llevado a cabo dos cumbres presidenciales, más una virtual, dos reuniones ministeriales, seis reuniones del Grupo de Alto Nivel, que está conformado por los Viceministros de Comercio y Relaciones Exteriores de cada país miembro, y cinco rondas de negociación. Uno de los primeros anuncios fue la creación del Mercado Integrado Latinoamericano (MILA), cuyo objetivo es integrar las Bolsas de Valores de cada uno de los países, y que actualmente opera entre Chile, Colombia y Perú.

Dentro de los encuentros, en la última Declaración de los Jefes de Estado realizada el pasado mes de junio en la IV Cumbre de la AP, se suscribió el Acuerdo Marco para la formalización del nacimiento de la Alianza "como instrumento jurídico que sienta las bases de esta iniciativa de integración, así como sus mecanismos de ingresos y reglas". Participaron además en la Cumbre en calidad de observadores Panamá y Costa Rica, que en un futuro podrían integrarse, y como invitados Canadá, Australia y Japón. Como se puede observar en el Cuadro 2, se definieron aquellos tópicos que deben ser abordados, la mayoría con fechas definidas.

Cuadro 2. Extracto de la Declaración IV Cumbre Alianza del Pacífico, Observatorio Paranal, Antofagasta, Chile, 6 de junio 2012.

    • Establecer un Grupo Técnico de Asuntos Institucionales para tener un régimen de solución de controversias.

    • Sistema de certificación electrónica hacia 2013.

    • Ventanillas únicas y un acuerdo de cooperación aduanera.

    • Medidas Sanitarias y Fitosanitarias para identificación de temas de interés y áreas de coincidencia.

    • Obstáculos Técnicos al Comercio.

    • Plataforma de movilidad estudiantil y académica.

    • Actividades culturales.

    • Avanzar en materia de comercio de servicios y capitales en la región e inversión y se reúna el Comité Conjunto Mixto sobre Servicios e Inversión.

    • Analizar la plena liberalización de los flujos migratorios entre los países de la Alianza del Pacífico, el Grupo Técnico de Movimiento de Personas.

Fuente: Declaración IV Cumbre de la Alianza del Pacifico, Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, www.minrel.cl.

Como objetivos no expuestos de la Alianza podríamos identificar: i) desarrollar una estrategia de fortalecimiento de los modelos de apertura por los que los países signatarios optaron, que se ven enfrentados al impasse del sistema multilateral de comercio y a un cuestionamiento de las políticas de apertura; ii) buscar un esquema que sirva para resguardarse de la crisis europea, que en mayor o menor medida impactará estas economías, así como de la incierta situación de los EE.UU. y de los últimos resultados de China; y iii) ejercer contrapeso frente al Mercosur, no solamente a su carácter de proceso de integración, sino también a las estrategias negociadoras que ha tomado en esquemas como lo fue el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y en especial la participación de Brasil en la región, y cuyo posicionamiento México ha debatido; y iv) un intento más de diversificarse de la hegemonía de los EE.UU..

Esta iniciativa de integración se une al amplio collage de proyectos, institucionalidades y acuerdos que se han firmado entre los países de América Latina, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Foro Económico Asia Pacífico (APEC), la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Mercosur, el ALBA y la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), entre otros. Como se puede observar en el Cuadro 3, los cuatro países miembros mantienen una red de acuerdos comerciales y suman un mercado de más de 200 millones de consumidores, que es aproximadamente el 34% del PIB de América Latina y exportan US$ 440.000 millones, que representa el 50% del total de la región.

Cuadro 3 (ver PDF adjunto).

El posicionamiento geográfico de esos países les da un lugar privilegiado para su comercio con Asia, no obstante, el país de la región que tiene una relación más intensa con Asia-Pacífico es Brasil. En este sentido, Bueno considera que la AP tiene aspiraciones de convertirse en una alianza comercial mayor que el Mercosur. La AP tiene una serie de implicaciones que desde una perspectiva económica  ratifica lo que los cuatro miembros han definido como su estrategia de política orientada hacia la apertura.

Las relaciones económicas entre ellos se han estrechado significativamente. Perú es el primer destino de las exportaciones de servicios chilenos y un importante mercado de destino de las inversiones chilenas principalmente para las tiendas por departamento y distribución minorista. La presencia peruana en Chile se ha ido incrementando con grandes inversiones como la del grupo Brescia, y Lima es el principal centro de distribución para LAN, la aerolínea chilena.

Las tiendas por departamento y distribución minorista chilenas continúan invirtiendo en el mercado colombiano, donde la presencia chilena es ya la primera fuente de capitales. Por su lado, Colombia maneja gran parte de la electricidad en Perú. México tiene inversiones en todos los países, principalmente en materia de telecomunicaciones. Y así se podrían seguir enumerando las relaciones comerciales y de inversión en ascenso en los últimos años.

En cuanto a las propuestas de la última Declaración, se plantean medidas  tendientes a la liberalización comercial, abordando temas arancelarios y no arancelarios como apertura de servicios, pero sin mencionar la propiedad intelectual, un tema por demás prioritario para los EE.UU. De particular interés resulta la propuesta sobre acumulación ampliada de origen y las posibilidades que ésta significa, en particular para penetrar a mercados de mayor magnitud. Para Bueno, la forma en que se ha dado esta alianza "podría llevar a pensar que este modelo de integración tiene como referencia la Unión Europea (UE), en la medida en que ha tenido sus inicios en acuerdos económicos preexistentes".

Es posible encontrar estrategias definidas como el que "las agencias ProExport, ProChile, Proinversión, PromPerú y ProMéxico fortalezcan las acciones para la promoción de bienes y servicios, y la atracción de inversiones, así como profundizar la exploración de nuevas regiones para la instalación de representaciones de promoción, en particular en Asia" (Declaración IV Cumbre de la Alianza del Pacífico, 2012), fundamental para alcanzar nuevos mercados.

El trabajo del Grupo Institucional para desarrollar un sistema de solución de controversias ratifica que la AP pretende ser un mecanismo vinculante, lo cual en su momento era cuestionado por México, y que revela una estructura similar a los acuerdos bilaterales que existen entre ellos.

Finalmente, en la región hay escasos tratados o iniciativas que promueven el libre tránsito de personas, pues a diferencia de otros esquemas como el Mercosur, si bien esta Alianza estipula objetivos sociales, educacionales y culturales, además de los temas centrales de integración económica, también abarca con fundamental relevancia el movimiento de personas para países colindantes, y en menor medida para México.

La propuesta por ahora parece bastante general al señalar que "se considere, utilizando el estudio de factibilidad que elabore el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la viabilidad de agilizar los flujos de personas entre los miembros de la AP mediante el programa Viajero Confiable o algún otro proyecto que se considere factible" (Declaración, 2012). Es un aspecto que en las relaciones bilaterales no ha logrado ser tratado con mayor profundidad y que ha estado en la agenda y en los temas pendientes del TLC Chile-Perú.

Desde un enfoque más de su posicionamiento político, esta Alianza tiene el riesgo de generar animadversión por parte de aquellos países que no pertenecen a ésta, lo que podría tener efectos en los bloques paralelos donde estos mismos países participan. Pero aparentemente la flexibilidad que se contempló para el ingreso de otros países podría contrarrestar esto.

The Economist lo llama el nuevo club que proclama que Sudamérica no es sólo juego de Brasil. Esta idea se ve reforzada por el MILA, que será la segunda bolsa de valores después de la de Bovespa de Brasil. La AP está formada por países que en su momento respaldaron el ALCA, que no contó con el apoyo brasileño, y que a su vez parecieran querer buscar una estrategia de diversificación fuera de los EE.UU, principal socio que en últimas fechas ha sido desplazo por China.

El nuevo club del Pacífico, que toma fuerza de manera simultánea al Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP por sus siglas en inglés), debe ser interpretado por los EE.UU. como un mensaje de que hoy Asia representa una alternativa real que hace que América Latina diversifique destinos y que por lo tanto pierda el "monopolio" económico que históricamente ha tenido sobre la región. Desde otra perspectiva, también da señales a iniciativas como el ALBA que proponen esquemas más proteccionistas.

La relación de esta iniciativa con el sistema multilateral del comercio y el "fracaso" de la Ronda de Doha plantea el largo debate entre regionalismo y multilateralismo y todos los elementos que contempla esta discusión. También revela la búsqueda de alternativas ante la actual situación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y su posible debilitamiento.

Consideraciones finales

La enorme cantidad de iniciativas tendientes a fortalecer los procesos de integración deja entrever la dificultad para lograr concretarlas y hacerlas eficaces. Al menos por ahora la voluntad política para que la AP avance se aprecia en que estas reuniones han sido encabezadas por los Presidentes de los países miembros y por los Cancilleres respectivos con compromisos concretos.

El resultado de esta Alianza es incierto. Si bien factores como las elecciones en México parecen ya dar señales de su continuidad, existe una serie de elementos a considerar como: la actual crisis financiera, el futuro de las negociaciones en la OMC, los avances en el TPP, el interés de los países del Asia-Pacífico y la continuidad, que no ha sido una característica de los procesos de integración en la región.

La posibilidad de éxito de la Alianza del Pacifico podría estar en que inicie y profundice los lazos comerciales y económicos que logren definir estrategias de largo plazo que permitan construir sobre ellas estructuras de integración profunda y efectiva.  Por lo tanto, al ser una iniciativa más de integración, ésta no debería ahogarse en mecanismos burocráticos que pudieran entrabar los objetivos de consolidar, diversificar y fortalecer sus relaciones, así como evitar el mayor peligro que es pasar a ser una iniciativa irrelevante y archivada.

*Instituto de Estudios Internacionales, Universidad de Chile.

Biblioteca del Congreso de Chile (2012), "Alianza del Pacífico: Expertos de la red Asia Pacífico vaticinan su futuro", 22 de junio 2012,

Kahhat, Farid (2011), "Del Arco del Pacifico Latinoamericano al acuerdo del Pacífico", en América Economía, disponible en http://tinyurl.com/ck4wcnq

Declaración Presidencial (2012), IV Cubre Alianza del Pacífico, Observatorio Paranal, 6 junio.

Bueno Rosa (2011), "La Alianza del Pacífico: ¿Hacia dónde vamos?", en Generación de Diálogo Chile Perú, Konrad Adenauer, diciembre 2011.

The Economist (2011), "Regional integration in Latin America, The Pacific players go to market", 7 de abril, disponible en http://tinyurl.com/cjfjqrb

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