El textil y la confección: una agenda para el desarrollo sostenible

18 December 2009

Gloria Carrión[*]

Los cambios en la producción industrial global están transformando el "campo de juego" y los desafíos sociales y ambientales hacen de la concertación de una agenda de desarrollo sostenible una meta inaplazable. Algunas iniciativas en el sector textil y confección en Guatemala y Nicaragua muestran posibles y diversas vías para apuntar hacia este objetivo.

El sector textil y confección en Centroamérica ha sido un eje central del actual modelo de desarrollo regional, basado primordialmente en las exportaciones de productos básicos, agroindustria, e industria ligera. Desde su resurgimiento en los años ochenta y noventa, las exportaciones de ropa dinamizaron las economías centroamericanas y proveyeron altos niveles de empleo, en gran parte como resultado del establecimiento de maquiladoras de confección, y en su mayoría por un acceso relativamente favorable al mercado de Estados Unidos a través de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) y posteriormente del DR-CAFTA.

Sin embargo, la letra pequeña de estos acuerdos que tiende a favorecer ‘de facto' la compra de insumos producidos en EE.UU., así como la falta de políticas industriales dirigidas a promover encadenamientos productivos nacionales y regionales, las presiones competitivas de países como China y la reciente crisis económica global, han creado un panorama sombrío para el sector. Por esto, algunos actores en Guatemala y Nicaragua han decidido introducir medidas innovadoras y propositivas. Dichas experiencias señalan posibles y diversos caminos a fin de encausar el sector textil y confección en ambos países sobre la vía del desarrollo sostenible.

Guatemala y Nicaragua: una breve caracterización

En Guatemala, el sector textil y confección cuenta con unas 498 empresas, con una importante participación del capital nacional y extranjero, y una relativamente fuerte presencia de empresas de accesorios (como botones, serchas, agujas, etiquetas, hilos cremalleras) y servicios (como procesos de diseño, agencias de carga, lavanderías, laboratorios textiles, serigrafía). En efecto, 260 del total de empresas de textil y confección en el país se dedican a la producción de dichos accesorios y servicio

[1].

Sin embargo, existe una alta desconexión entre el subsector enfocado en la producción local  - formado por pequeñas y medianas empresas (PYMEs) - y el enfocado en la exportación. Asimismo, el 60% del capital extranjero proviene de Corea, el 7,45% de los EE.UU. y el 1,15% de países como Singapur y Francia. La inversión nacional, por su parte, representa un 30,8%. No obstante, esta industria experimenta una alta concentración de mercado dado que el 88% de las exportaciones tienen como destino los EE.UU[2].

En Nicaragua, el sector textil y confección está conformado por microempresas formales (81%), empresas de zona franca (19%) y algunas empresas medianas. Sin embargo, las empresas de zona franca generan el 99.4% de las exportaciones del sector. Estas empresas son eminentemente de confección y cuentan primordialmente con inversión extranjera[3]. Setenta y dos empresas grandes exportan en su mayoría "paquete completo", 337 microempresas formales producen para el mercado local y existen cientos de empresas informales. No obstante, la desconexión entre el sector exportador y las PYMEs ha limitado los encadenamientos productivos, así como la creación de clusters donde, entre otras cosas, se fomente la innovación. Adicionalmente, la inexistencia de un puerto en el Atlántico, la falta de abastecimiento de accesorios y servicios en Nicaragua, y los altos precios de energía eléctrica en Guatemala incrementan los costos de producción y erosionan la competitividad de ambos sectores.

Círculos virtuosos

La producción industrial a nivel global está experimentando profundos cambios. En China, la estructura industrial se basa en grandes empresas que producen a gran escala y poseen una estructura vertical. En el caso del sector textil y confección, China cuenta con un sinnúmero de microempresas así como de comercializadoras y una mano de obra extensa y barata. Se prevé que en pocos años, las marcas más importantes estarán en manos de comercializadores asiáticos. Esto podría dificultar aún más la integración de países centroamericanos y México a las cadenas de valor global del textil y la confección[4].

Por lo tanto, la región deberá adoptar un mayor pragmatismo en busca de promover un mayor uso de insumos extra regionales y la acumulación de valor, fortaleciendo la cooperación con proveedores asiáticos, generando políticas sectoriales de corto, mediano y largo plazo, e integrando a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMEs) en las distintas cadenas productivas.

Por otro lado, si bien la estructura productiva de Centroamérica se caracteriza por tener diversas  limitaciones del lado de la oferta, una alta dependencia del mercado de EE.UU., y dos subsectores en general desligados, existen algunos ejemplos en ambos países que están generando círculos virtuosos en términos de transferencia de conocimientos, maquinaria, y producción orgánica. Estos podrían potencializarse y enmarcarse en un plan de reestructuración a distintos niveles (MIPYMES y grandes empresas) que apunte a la consecución de objetivos de desarrollo económico, social y ambiental en la región.

En Nicaragua, las empresas Masilí-COMAMNUVI y Oscarito's han logrado exportar sus propias marcas al extranjero. Si bien sus volúmenes de exportación son aún bajos en relación al volumen total de exportaciones del sector, el diseño y la producción orgánica forman parte esencial de sus productos. Oscarito's es una empresa que logró convertirse de micro a pequeña gracias al padrinazgo de ROCEDES, una empresa de zona franca de capital estadounidense. El padrinazgo consistió en la transferencia de conocimientos relacionados al proceso productivo, que  fueron adaptados a las realidades y necesidades de la empresa, representando una mejora en la eficiencia global de su producción.

Dentro de un marco institucionalizado y sostenido de cooperación entre grandes y pequeñas empresas, este tipo de intercambio de conocimientos podría ser de gran utilidad para ir creando capacidades empresariales y productivas que fortalezcan el desempeño económico del tejido empresarial micro, pequeño y mediano en el país. Esta cooperación podría trasladarse eventualmente a otras áreas de la producción como el diseño y la innovación. Ésta última puede ocurrir a escalas menores, y no únicamente ligadas a la tecnología, como los niveles organizativos, manejo de recursos, e inversión.

Por su parte, Masilí-COMAMNUVI es una empresa nacional administrada por una cooperativa de 11 mujeres que opera bajo el régimen de zona franca y exporta a EE.UU. prendas de vestir elaboradas con algodón orgánico. La oferta de esta empresa consiste en productos no tradicionales como pijamas de bebé, cobertores, camisas para mujer, entre otros. Asimismo, la empresa utiliza un proceso de producción en "seco", el cual genera un menor volumen de aguas residuales en comparación con el proceso estándar que incluye un alto consumo de energía eléctrica, uso de colorantes, y generación de efluentes químicos y residuos sólidos[5].

Actualmente, la empresa no produce su propia tela. Sin embargo, se contempla que con el apoyo de la organización Jubilee House Community (JHC) se cultiven 570 hectáreas de algodón orgánico y agroambiental, empleando a 400 productores. Aunque será importante conocer el avance de este proyecto en el marco de la crisis económica global, este caso ilustra igualmente las posibilidades de negocios que ofrecen los mercados de productos no tradicionales y orgánicos. Profundizar en la experiencia de empresas como Masilí-COMAMNUVI, con sus aciertos y desaciertos, sería por lo tanto de gran utilidad para otras MIPYMEs que deseen explorar nuevos nichos de mercado, así como para las instituciones públicas encargadas del fomento de estos actores en el marco del desarrollo económico nacional.

Guatemala, por su parte, se encuentra en una mejor posición que Nicaragua frente a una posible reconversión. Dicho país posee ya un sinnúmero de capacidades productivas, académicas y empresariales para avanzar de manera más significativa hacia una producción de paquete completo o paquete rápido (menor volumen, mayor rapidez en la entrega) que genere importantes encadenamientos con el capital nacional pequeño, mediano y grande e integre en su quehacer una visión de desarrollo sostenible. Por un lado, el país se mantiene competitivo en tejido de punto mientras sus exportaciones de tejido plano se han reducido desde 1996. Este último es una de las especializaciones de la producción china y por lo tanto la competencia es ardua. El tejido de punto, por el contrario, requiere de un mayor nivel de especialización y mayor valor agregado. Por tanto, el sector en Guatemala ha pasado de cortar y ensamblar (actividad que por lo general se basa en tejido plano), a procesos productivos más especializados que necesitan de maquinaria e inversiones más sofisticadas.

Guatemala cuenta con capacidades productivas y tecnológicas creadas durante el auge del sector textil durante los años sesenta. Si bien la diversidad y el costo de la oferta de telas, hilos y accesorios no se compara con la de los mercados internacionales, las capacidades y el conocimiento del negocio han sido claves para migrar la producción nacional a un enfoque de paquete completo. Por otro lado, algunos diseñadores han empezado a utilizar textiles mayas y otros insumos en sus diseños de ropa y a exponer su trabajo en eventos internacionales y establecer contactos comerciales en Estados Unidos, México, Europa y el Caribe[6] .

Asimismo, la Comisión de la Industria de Vestuario y Textiles (VESTEX) de Guatemala representa a diversos actores de la cadena hilo-textil-confección y ofrece un espacio de promoción, capacitación y certificación. VESTEX ha desarrollado junto con el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP) diversas áreas de capacitación (maquinaria, administración, etc) para operarios de empresas textil confección. Por otro lado, la Universidad del Istmo ofrece una formación en producción textil confección con énfasis en diseño e innovación.

Sin duda, Nicaragua y Guatemala enfrentan importantes desafíos para sostener y fortalecer sus sectores textil y confección. El rol del Estado, el sector privado y la sociedad civil será fundamental a fin de crear espacios de diálogo, fomentar y ampliar los actuales círculos virtuosos, y construir una agenda de desarrollo sostenible para el sector que incluya los intereses, necesidades, y prioridades de todos los actores involucrados.

[*] Oficial del Programa de Competitividad y Desarrollo de ICTSD, gcarrion@ictsd.ch

[1] Prado, P. et al. (2009). "El sector textil y confección y el desarrollo sostenible en Guatemala", a publicarse próximamente por el Programa de Competitividad y Desarrollo de ICTSD, y de donde se extraen las principales conclusiones en relación a la situación en Guatemala.

[2] Ibid.

[3] Portocarrero, A. (2009). "El sector textil y confección y el desarrollo sostenible en Nicaragua", a publicarse próximamente por el Programa de Competitividad y Desarrollo de ICTSD, y de donde se extraen las conclusiones relevantes para Nicaragua.

[4] Dussel Peters, E. (2009). "La cadena hilo-textil-confección: reflexiones con base en México, Centroamérica y Estados Unidos", ponencia realizada durante el Seminario "Los textiles y la confección en Centroamérica", Antigua, Guatemala, 13 de julio, organizado por ICTSD.

[5] Díaz, F. (2009). "El medioambiente, la producción limpia y el sector textil y confección", ponencia realizada durante el Seminario "Los textiles y la confección en Centroamérica", Antigua, Guatemala, 13 de julio, organizado por ICTSD.

[6] Avendaño, N. (2002). "Creadores de moda", Prensa Libre. http://www.prensalibre.com/pl/domingo/archivo/domingo/2002/mayo02/260502...

This article is published under
18 December 2009
América Latina y Asia están aprovechando el movimiento en la distribución de los poderes internacionales para acercarse y afianzar relaciones en áreas hasta ahora poco explotadas. La diversificación...
Share: 
18 December 2009
Rafael Díaz Porras Más allá de las preocupaciones globales sobre los efectos del cambio climático en la producción, la realidad de comunidades productoras de café en cuatro países de Mesoamérica...
Share: