Preferencias andinas y nueva alianza del Pacífico en el horizonte comercial de América Latina

24 May 2011

Renovados vínculos están tomando forma en la región latinoamericana de mano de dos pujantes economías andinas que siguen marcando el paso en cuanto a crecimiento económico: Perú y Chile. A pesar de los inconvenientes sufridos por el distanciamiento comercial y político con los Estados Unidos (EE.UU), varios países han optado por establecer alianzas entre sí para profundizar sus relaciones comerciales,  apostando también con ello a la conquista del mercado asiático.

Dos temas son de interés particular para los países de la región andina. Por un lado están las preferencias arancelarias otorgadas por EE.UU. a los países andinos en compensación por su lucha contra las drogas, denominado Acuerdo de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA, por sus siglas en inglés), mientras que por el otro surge una nueva iniciativa denominada Acuerdo de Integración Profunda (AIP), impulsada por Chile, Colombia, México y Perú.

Renovación de preferencias en suspenso

Actualmente el congreso estadounidense mantiene estancada la renovación del ATPDEA, que beneficiaría a exportadores de Ecuador y Colombia. A esto se suma la reciente tensión entre el gobierno ecuatoriano y el estadounidense a raíz de las  declaraciones de la ex embajadora de los EE.UU en Ecuador, Heather Hodges, lo cual desembocó en la decisión del gobierno del país andino de expulsarla y calificarla como persona no grata. Como era de esperarse, esta medida generó la reacción recíproca de expulsión del embajador ecuatoriano en Washington, lo que hace pensar que si el acuerdo de preferencias ve la luz, lo más probable es que sea excluyendo al Ecuador.

Si bien el ATPDEA es catalogado como uno de esos pocos acuerdos condicionales, lo cierto es que su obtención ha desarrollado sectores productivos completos en cada uno de los países beneficiados. Cadenas productivas como la textil, de flores, y ciertos productos agrícolas sufren desde el pasado 12 de febrero el impacto de la medida. Analistas como Washington Herrera, ex miembro de la Junta del Acuerdo de Cartagena, director de Corporación de Estudios de Desarrollo (Cordes), acotó en una entrevista ofrecida al diario El Comercio[1] que la afectación por la falta de renovación del ATPDEA sería de US$ 40 millones anuales, lo que en el acumulado se vuelve muy relevante. El impacto sería mayor para productos con altos aranceles como el brócoli o el atún, por ejemplo.

Pese a ello, en Ecuador ya se están mentalizando con la altamente probable desaparición absoluta de las preferencias, al tiempo en que se agita el debate sobre el manejo que el gobierno del presidente Rafael Correa ha dado al asunto. Lo cierto es que por lo menos serán unos 18.000 empleos, como ya lo ha ratificado el mandatario ecuatoriano, los que se verían afectados.

Por el lado de Colombia, la situación, aunque se mantiene preocupante, ha mejorado en días recientes tras la reanudación del proceso de aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) Colombia-EE.UU. El gobierno colombiano ha puesto en marcha un plan de lobby en dos líneas: a) la renovación de las preferencias andinas por dos años; y b) la aprobación del TLC, estancado desde 2006.

Sin embargo, frente a la reciente decisión del gobierno estadounidense de vincular la renovación del programa TAA (por sus siglas en inglés) a la aprobación de los acuerdos comerciales suscritos, se enrarece el ambiente. El Trade Adjustement Assistance es un programa que compensa y ayuda a los trabajadores estadounidenses que se quedan sin empleo o podrían perderlo por la vigencia del acuerdo. Actualmente los demócratas solicitan la ampliación del programa para empresas del sector de servicios, así como que éste incluya no solo países con los que se tiene TLC sino otros como China y la India.

De acuerdo con información del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia (MCIT), con el tratado, el país sudamericano obtendría acceso inmediato a prácticamente la totalidad de su oferta industrial (99,9%), mientras que a los EE.UU. se le otorgaría acceso inmediato al 81,8% de sus productos, de los cuales el 92,5% corresponde a materias primas y bienes de capital no producidos en el país. Dentro de este grupo se cuentan todo el ámbito de los textiles y las confecciones, preferencias que van mucho más allá del ATPDEA, pues cubren sectores nuevos como las confecciones para el hogar, abriendo paso así a nuevas líneas de exportación para el país.

Así, el ministro del MCIT, Sergio Díaz-Granados, catalogó a las preferencias como algo "urgente", y ha informado que su despacho diseñó un plan de acción que incluye ayuda financiera al sector exportador, a través del Banco de Comercio Exterior de Colombia (Bancoldex), para no afectar los sectores que gozan de esos beneficios y que son altamente generadores de empleo

Nueva alianza del Pacífico

Tras el difícil futuro de la Comunidad Andina de Naciones luego de la salida de Venezuela, oficializada el pasado 22 abril, nuevos intentos de alianza se vislumbran en América Latina. El impulso lo dio inicialmente el presidente del Perú, Alan García, quien desde el año pasado hablaba de la idea de conformar un acuerdo que profundizara la integración entre los países latinoamericanos, especialmente entre Colombia, Chile y Perú. Esto teniendo en cuenta su ubicación geográfica, sus sostenidos crecimientos económicos y la elevada inversión extranjera que mantienen estos países.

Así entonces, el presidente García dirigió en el mes de octubre de 2010 una carta a sus homólogos de Panamá, Colombia, Ecuador y Chile, invitándolos a formar parte en esta iniciativa. Pero fue hasta la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata, celebrada en diciembre, cuando el presidente de Chile, Sebastián Piñera, convocó a sus homólogos de Perú, Colombia y México, a una reunión para discutir cómo fortalecer su relación a través de una integración profunda. El acuerdo, denominado AIP, busca alcanzar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre los países involucrados.

Si bien inicialmente la idea era adherir a más países del Arco del Pacífico, seguramente por cuestiones ideológicas y/o por su nivel de integración comercial - acuerdos comerciales suscritos en los últimos años - el grupo  sólo contará con la participación de las cuatro naciones latinoamericanas mencionadas, además de Panamá que se suma en calidad de observador, procurando su adhesión en los próximos años.

Pero no todo es prometedor pues las alarmas se han encendido en el empresariado del Ecuador, pues no son parte del acuerdo. Reportes de prensa local reproducen las preocupaciones que tienen distintos sectores empresariales. Blasco Peñaherrera, miembro del Comité Empresarial Ecuatoriano, sustenta la ausencia de su país como el resultado de "la inexistencia de una política comercial adecuada" por parte del gobierno. Por su parte, Bernardo Pérez de la Fedexpor (Federación Ecuatoriana de Exportadores) afirma que simplemente no existe "una visión comercial adecuada y acorde a la necesidad de los mercados"[2].

A paso firme

Los ministros de comercio de los cuatro países, Sergio Díaz-Granados, de Colombia; Bruno Ferrari de México; Eduardo Ferreyros Kuppers, de Perú y el canciller de Chile, Alfredo Moreno, iniciaron los trabajos en Chile en enero de 2011. En el plan original los funcionarios establecieron áreas prioritarias que cada país deberá desarrollar para plantear una propuesta de temas en el contexto del AIP:

-       Comercio de bienes y acumulación de origen (Chile)

-       Facilitación del comercio y aduanas (Colombia)

-       Cooperación en temas de seguridad, lavado de activos, tecnología, PYMES, entre otros (Perú)

-       Asuntos migratorios y movilidad de personas (México)

El Perú es uno de los países más activos en materia comercial, y el principal promotor del AIP. Su iniciativa da cuenta de sus metas en materia de integración. Prueba de ello es que el pasado 6 de abril se firmó en Lima el Acuerdo de Integración Comercial Perú-México. Con esta nueva etapa,  se estima que el comercio bilateral se duplique en cinco años, según informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú. El intercambio comercial entre ambas naciones ascendió a US$ 1.456 millones en 2010.

El cambio de gobierno en Perú no parece preocupar a los otros presidentes de la región. En declaraciones a la prensa oficial, el presidente chileno, Sebastián Piñera, afirmó que Chile y su gobierno tendrán las "mejores relaciones" con el nuevo presidente que elijan los peruanos. Sin embargo, el paso acelerado del presidente García indica que espera dejar en marcha el AIP, antes de que se defina su sucesor en las elecciones por segunda vuelta del 5 de junio.

Otros países que podrían estarse adhiriendo a esta nueva alianza serían los centroamericanos, con los cuales el Perú espera cerrar las negociaciones de los acuerdos comerciales respectivos durante este mes de mayo. Chile y México ya tienen acuerdos respectivos con esos países; mientras que Colombia cuenta con un acuerdo con el Triángulo del Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala), y otro parcial con Costa Rica.

Esta nueva alianza regional servirá de soporte a Chile y Perú dentro de la negociación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés). Los dos países andinos buscan convertirse en una plataforma logística para el resto de los sudamericanos, especialmente para Brasil, quien aspira a profundizar sus vínculos comerciales. La materialización del TPP y el AIP contribuiría a que tanto Perú, Chile, y en cierta medida Colombia, asuman un importante papel en la consecución de ese fin.

Tras el difícil y azaroso camino que los países latinoamericanos han sorteado para una mayor integración, de contar con el apoyo político necesario, esta una nueva iniciativa podría significar un avance significativo para la constitución de un área de libre comercio de bienes, servicios y personas, que otorgaría más dinamismo al crecimiento latinoamericano y un rol más preponderante a la región. Sin embargo, el éxito o fracaso de la Alianza del Pacífico, al igual que otros intentos pasados, sólo se podrá medir con el paso del tiempo.

El Acuerdo de Integración Profunda en cifras

-  Cuatro países conforman el bloque (Colombia, Chile, México y Perú), los cuales representan cerca de 204 millones de habitantes (equivalente a la población de Brasil).

-  Generan un Producto Interno Bruto (PIB) de US$ 1.4 billones, equivalentes al 34% del total de América Latina, con un PIB por habitante cercano a los US$ 11.000.

-  Los cuatro países involucrados en este acuerdo son responsables de la mitad del comercio exterior de la región: US$ 438 mil millones en exportaciones y US$ 418 mil millones en importaciones

-  Los cuatro países en su conjunto son receptores de cerca de US$ 55 mil millones en inversión extranjera directa.

-  Panamá participará en calidad de observador en las negociaciones futuras, con miras a incorporarse plenamente una vez concluidos sus acuerdos comerciales con los países miembros de la Alianza del Pacífico.

Fuente: Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de Colombia.

[1] Implicaciones económicas y comerciales en relaciones con EE.UU. (entrevista radiofónica) (2011, abril). El Comercio.

[2] Ecuador: El Acuerdo del Pacífico preocupa a empresarios ecuatorianos (2011, 3 de mayo). Portal de Noticias Agro Económica.

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