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Grupo de trabajo sobre biotecnología genera discorida
en la UE
Funcionarios europeos se mostraron visiblemente
contrariados al tener que responder a preguntas sobre el inesperado
cambio de posición de la UE sobre el establecimiento de un grupo de
trabajo sobre biotecnología en la OMC, propuesta hasta ahora
impulsada sólo por EE.UU. y Canadá. Según la propuesta europea, los
ministros acordarían en Seattle establecer un grupo de trabajo con
el mandato de investigar las relaciones entre el comercio, el
desarrollo, la salud, el consumo y el medio ambiente en una era de
rápidos avances en biotecnología.
La propuesta, elaborada por la Comisión Europea e
incluida en el borrador de Declaración Ministerial circulado por la
UE (ver mas abajo) sorprendió no sólo a organizaciones no
gubernamentales, sino también a varios miembros de la propia UE. Los
ministros de medio ambiente de Francia, el Reino Unido, Italia,
Dinamarca y Bélgica emitieron una declaración indicando que el
establecimiento del grupo en la OMC frustraría las negociaciones del
Protocolo de Bioseguridad (el único foro apropiado, según los
ministros, para decidir sobre una aproximación multilateral a los
temas de biotecnología) al subordinar las negociaciones en el
segundo al desarrollo de las discusiones en el primero, sentando
además un precedente problemático para las relaciones de la OMC con
otros acuerdos multilaterales sobre medio ambiente.
Esta preocupación también motiva la presencia en
esta Conferencia del Ministro de Medio Ambiente de Colombia, quien
preside las negociaciones sobre el Protocolo. Los países
latinoamericanos han mantenido silencio sobre este punto, aunque la
Argentina, Uruguay y Chile podrían estar de acuerdo con la creación
del grupo en la OMC. Estos países verían en este grupo una forma de
evitar un Protocolo de Bioseguridad con disposiciones más estrictas
que afectarían sus exportaciones de productos genéticamente
modificados (como la soja transgénica).
Se especulaba ayer sobre las
motivaciones detrás del cambio de posición de la UE. Aparentemente,
la Comisión decidió favorecer la creación del grupo para
lograr apoyo para su propuesta de incorporar el principio
precautorio en la OMC. Ante las contradicciones que se han hecho
visibles en la UE sobre este tema (ayer se comentaba sobre la
magnitud de este malestar interno cuando los ministros de medio
ambiente europeos no asistieron a una conferencia de prensa a la que
habían convocado), la Comisión Europea emitirá un comunicado
aclarando su posición. El comunicado indicaría que la UE no es
demandante de un grupo de trabajo sobre biotecnología y que el
trabajo del mismo debería proceder sólo si se dan ciertas
condiciones, como por ejemplo que EE.UU. y países como Argentina,
Canadá, Chile y Uruguay se compromentan a trabajar constructivamente
para concluír las negociaciones sobre el Protocolo de
Bioseguridad.
Grupos de negociación
avanzan
La primera sesión del grupo de
negociación sobre agricultura giró en torno a un documento de
trabajo presentado por el presidente del grupo (Singapur) que recoge
tanto el texto de la propuesta europea, como el del Grupo Cairns
(apoyado por EE.UU.) y el borrador de declaración acordado en
Ginebra en octubre. La mayoría de las delegaciones han reiterado sus
posiciones sin que se avisore consenso aún. Los principales temas en
discusión son la asistencia a la exportación, el acceso a mercados y
el apoyo doméstico a la producción. Ni la multifuncionalidad ni el
trato especial y diferenciado para países menos desarrollados
parecen ser temas centrales en este momento.
Cairns y EE.UU. exijen la eliminación
de todos los subsidios a la exportación, en tanto que la UE prpone
una reducción, e insiste en que se incluyan otras formas de
asistencia como los créditos a la exportación.
El grupo sobre implementación abordó
temas como la extensión de los períodos de transición para los
países en desarrollo, que podría darse caso por caso (EE.UU. se
opone a una extensión genérica), el acceso a los mercados para los
países menos desarrollados y la asistencia técnica.
Varios observadores estiman que las
dicusiones del grupo sobre acceso a los mercados logrará un acuerdo
sin mayores dificultades, en tnato que en el grupo sobre nuevos
temas los debates se han concentrado sobre inversiones y
competencia.
La UE toma la iniciativa
La UE parece haber tomado la iniciativa en
las negociaciones con la presentación de un borrador de Declaración
Ministerial organizado en un capítulo sobre objetivos generales, uno
sobre implementación de acuerdos existentes, uno sobre una nueva
ronda de negociaciones y uno sobre decisiones a tomar en Seattle. El
borrador contiene una multiplicidad de referencias a cuestiones de
desarrollo sostenible, entre los que caben destacar:
q
La
interpretación de que el Art. 31 del Acuerdo sobre los Derechos de
Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) permite a
los países en desarrollo emitir licencias obligatorias para
medicamentos que aparecen en la lista de medicamentos esenciales de
la Organización Mundial de la Salud. La licencia obligatoria es un
reclamo de grupos, como Médicos sin Fronteras, preocupados por los
altos precios y la carencia de medicamentos para enfermedades
básicas en países pobres.
q
El inicio de
trabajo para examinar las relaciones del ADPIC con la Convención
sobre Diversidad Biológica y la adaptación del ADPIC, en una nueva
ronda, a los más recientes desarrollos legales y tecnológicos, así
como el examen del alcance del Acuerdo en relación al conocimiento
tradicional, especialmente de las comunidades indígenas.
q
La revisión
del trato especial y diferenciado para hacer estas disposiciones más
operativas.
q
La asignación
de un rol más importante para el Comité de Comercio y Medio Ambiente
y el Comité de Comercio y Desarrollo durante la nueva
ronda.
q
La inclusión
de la multifuncionalidad de la agricultura en las negociaciones
sobre el sector (incluyendo la seguridad alimentaria, la protección
de los animales y el medio ambiente).
q
La adopción
del principio precautorio.
q
La decisión en
Seattle de crear un grupo de trabajo sobre biotecnología.
La mayoría de estas propuestas son rechazadas
por los países en desarrollo, y son varios los observadores que
consideran que estas menciones, en su gran mayoría, han sido
incluidas como ‘moneda de cambio’ en otras áreas. Algunos
negociadores consideran que no deben esperarse acuerdos
significativos sobre temas ambientales más allá de una mención
preambular.
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La iniciativa de
liberalización acelerada
Las delegaciones de EE.UU. y la UE ofrecieron
versiones contradictorias sobre la supuesta aceptación por parte de
la última de la iniciativa de eliminación acelerada del comercio en
ocho sectores de bienes no agrícolas. EE.UU. confía que la UE
aceptará la iniciativa una vez que se adicionen dos nuevos sectores
no especificados. Pero por su parte, Pascal Lamy, Comisionado para
el Comercio de la Comisión Europea, dijo que la UE estaba dispuesta
a poner todos sus aranceles industirales sobre la mesa sin prorizar
ningún sector. Entre los sectores de la iniciativa se encuentran el
de pesca y productos forestales. Grupos ambientalistas se oponen a
la liberalización en este último, argumentando que la misma
conduciría a mayores tasas de deforestación.
Relaciones de la OMC
con el Banco Mundial
Una de las consecuencias que trae la
insistencia con la dimensión de desarrollo presente en la retórica
de esta Conferencia es que la importancia de las relaciones entre la
OMC y el Banco Mundial, el FMI y la UNCTAD aparecen como un tema
cada vez más importante. En sus presentaciones al pleno de la OMC,
los representantes de estos organismos hicieron énfasis sobre la
importancia de reconocer que el comercio internacional es un tema
inmerso en problemáticas más amplias, a las que no puede ser ajeno.
Los ejes de la llamada coherencia entre la
actividad del Banco Mundial y la OMC se relacionan con dos temas
fundamentales: a) La cuestión de la implementación de los Acuerdos
de la Ronda Uruguay, especialmente en lo relativo a permitir a los
países en desarrollo aumentar su participación en los beneficios de
la liberalización. En este aspecto, la discusión está en cómo el
trabajo de promoción del desarrollo del Banco sirve para mejorar la
inserción de estos países en el sistema multilateral de comercio; b)
Las diferentes visiones que tienen del desarrollo ambas
instituciones, con la OMC dando un lugar central al comercio y el
Banco Mundial partiendo de la reducción de la pobreza como temas
organizadores de la promoción del desarrollo. Las discusiones y
decisiones de esta Conferencia Ministerial probablemente marcarán
con fuerza el futuro de las relaciones entre estas instituciones. La
propuesta de la UE menciona, entre los objetivos generales, el de
continuar con la liberalización y la creación de normas en
consonancia con los objetivos de desarrollo y erradicación de la
pobreza, permitiendo a los países en desarrollo, en particular los
menos adelantados, gozar de los beneficios del sistema multilateral
de comercio.
Iniciativa para
países menos adelantados
EE.UU. y la UE lanzaron hoy sus iniciativas
para los países menos desarrollados. En el caso de EE.UU., la
propuesta se funda en medidas unilaterales de este país, como la
ampliación del Sistema General de Preferencias y la provisión de
asistencia técnica, en tanto que la propuesta Europea es de
eliminación de aranceles, discutiéndose si esta debe ser para todos
los productos o para algunos, y si la reducción sería consolidada o
no.
Los países beneficiados son en su casi
totalidad africanos y caribeños, lo cual plantea para América
Latina, en el caso de la propuesta Europea, la disyuntiva de apoyar
un régimen preferencial y por lo tanto discriminatorio para sus
propios productores, oponerse a la iniciativa (que debe ser aprobada
por el Consejo General de la OMC como una excepción especial) o
aprovecharla para negociar concesiones en otros sectores. Esta
última alternativa aparece como la más atractiva, aunque podría
perjudicar las posibilidades de que la iniciativa se implemente
efectivamente.
Reuniones de
ONG
Las actividades de ONG continuaron hoy,
abordándose diversos temas. Entre otras, hubo discusiones
sobre:
El acuerdo de la OMC sobre propiedad
intelectual: En
torno a este asunto
hubo discusiones sobre el acceso a medicinas y el sistema de
propiedad intelectual negociado en la OMC (se argumenta que el
sistema de patentes, como está acordado en el ADPIC, encarece las
medicinas esenciales y entorpece su diseminación en los países más
pobres. También hubo discusiones sobre el ADPIC y la Convención
sobre biodiversidad (cuestiones como la exigencia de que los
procesos y productos derivados de la biodiversidad tengan un origen
legítimo) y la legislación de EE.UU. sobre patentabilidad de
microorganismos.
El principio precautorio: Entre otros aspectos se discutió
la incorporación de este principio a la OMC (propuesta por la UE),
coincidiendo varios expertos en la inconveniencia de hacerlo, ya que
es posible aplicarlo caso por caso sin necesidad de ajustar las
normas del sistema multilateral de comercio.
Derechos humanos y derechos de los
trabajadores:
Entre los argumentos vertidos, se dijo que las obligaciones
comerciales deben insertarse en el contexto más amplio del derecho
internacional y los compromisos sobre derechos humanos. En reunión
aparte, sindicalistas de EE.UU., Brasil, Sudáfrica, Malasia y Hong
Kong insistieron que los avances en los derechos de los trabajadores
son críticos para mejorar la calidad de vida y el desarrollo apropiado de
las naciones. Argumentaron en favor del establecimiento de un grupo
de trabajo en la OMC, pero estimaron que no era el momento de
definir las formas específicas de vincular el tema al sistema
multilateral de comercio.
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Esta publicación ha sido producida por ICTSD con la colaboración de ICTSD: Lucas Assunçao, Christophe Bellmann, Hugo Cameron, Andrew Crosby, Joe DiMauro, Dara Edmonds, Oscar Haro, Anja Halle, Miguel Jiménez-Pont, Ricardo Meléndez-Ortiz; ENDA-Tiers Monde: Taoufik Ben-Abdallah; FFLA: Nicolas Lucas; otros: Robin Rosenberg (North-South Center), Joost Hilkenmeijer, Aimee Christensen, y David Franklin.
Para más informaciones contáctese ICTSD, 13, ch. des Anémones, 1219 Geneva, Switzerland; tel: (41-22) 917-8492; fax: 917-8093; e-mail: ictsd@ictsd.ch .
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