Puentes QuincenalVolumen 4Número 1 • 23 de enero de 2007

DOHA: Líderes muestran más optimismo, pero ¿la voluntad los llevará a algo?

Aun cuando no hayan habido cambios significativos en las posiciones de negociación, los oficiales de comercio de las principales economías del mundo están mostrando un nivel de optimismo que no se había visto desde que las conversaciones de la Ronda Doha fueran paralizadas en julio de 2006.

Esto se viomás claro durante la última cúpula entre UE y EE.UU., que se llevó a cabo la semana pasada en Washington, que se destacó por la ausencia de acusaciones que venían marcando las reuniones de comercio en meses recientes. El Comisario de comercio de la UE, Peter Mandelson, indicó que las reuniones con la administración y con miembros del congreso estadounidense le habían dado motivos para creer que "hay una nueva esperanza para la Ronda Doha". Aunque menos entusiasta, la Representante de comercio de los EE.UU., Susan Schwab, también insinuó que se había logrado algún progreso.

Durante la misma semana, tanto Schwab como Mandelson se encontraron separadamente con su contraparte japonesa, Akira Amari. Todos subrayaron la importancia de conseguir avanzar rápidamente en las negociaciones multilaterales de comercio. En el inicio de enero, Schwab y Celso Amorim, Ministro de las Relaciones Exteriores de Brasil, tuvieron algunas discusiones "preliminares" para explorar maneras para salir del impasse.

Esta serie de discusiones despertaron de nuevo esperanzas de que ambos lados estuvieran esforzándose para acercar sus diferencias en materia de subsidios agrícolas y en acceso a mercados agrícolas - los dos temas que han obstaculizado las negociaciones.

Al tiempo que se retoman las discusiones en la sede de la OMC en Ginebra, después de las vacaciones de fin de año, los negociadores se muestran cautelosamente optimistas en cuanto a que ‘la mejora del entorno’ se traducirá en progreso concreto en las conversaciones. Un negociador advirtió sobre el exceso de entusiasmo, lo que podría llevar la una decepción aún mayor. Está previsto que las reuniones informales sobre agricultura y acceso a mercado de productos no agrícolas comiencen la próxima semana.

Ventana de oportunidad abierta, avance incierto

La mayoría de los países cree que tienen hasta el comienzo de abril para demostrar que un acuerdo es posible. Esta ‘ventana de oportunidad’ surge de la expiración, en junio, de la autoridad de promoción comercial (TPA, por sus siglas en inglés) de la administración presidencial de los EE.UU., y con ella, la habilidad de someter acuerdos comerciales al voto del Congreso sin la posibilidad de enmienda.

No obstante la administración Bush haya manifestado que la renovación de la TPA es sumamente prioritaria para ellos, aún no está claro si el Congreso demócrata estará de acuerdo en extenderla. El 12 enero último, después de una reunión con el Director General de la OMC, Pascal Lamy, Schwab reiteró que un avance sustantivo en las conversaciones de Doha haría probablemente al "Congreso y [a] los círculos electorales de los EE.UU. mucho más entusiastas" en relación a la TPA. Sin embargo, advirtió que un acuerdo que acabaría con el impasse no es inminente. "¿Estamos cerca de una salida? No. Tenemos aún, un largo camino que recorrer para lograr el punto de inflexión" dijo.

Schwab: enfoscarse menos en los números más prominentes

Un avance requeriría que los gobiernos dejen de lado la retórica de que se comprometieron vehementemente a no hacer concesiones adicionales. La UE y muchos países en desarrollo (PED), incluyendo India y Brasil, insisten que los EE.UU. deben disminuir el techo que propusieron para subsidios distorsionantes del comercio. Washington afirmó que no realizaría reducciones adicionales a menos que aquellos ofrezcan reducciones más profundas respecto de los aranceles agrícolas.

En Ginebra, Schwab presentó una posible forma de bajar el tenor del debate. Ella hizo un llamado para que se esclarezcan las distintas "partes en movimiento" de las negociaciones, disminuyendo la importancia "de los números prominentes que nos ahorcaran en julio". Esto implicaría concentrarse menos en las reducciones totales promedio, representados en porcentajes para los aranceles y subsidios, y más en las distintas reglas y excepciones que determinarán cómo los volúmenes de importación podrán expandirse más respecto de algunos productos y menos respecto de otros, o cómo los gobiernos serán prevenidos de hacer determinados pagos a los agricultores.

Schwab indicó que tales discusiones técnicas se están llevando a cabo en forma bilateral entre diversos países. Ella sugirió que un mayor esclarecimiento sobre los objetivos y las sensibilidades específicas de los Miembros podrá ayudarles a formular juntos un paquete que sea ambicioso, pero no políticamente explosivo.

Las negociaciones agrícolas tuvieron un número particularmente elevado "de partes en movimiento," afirmó Schwab. Estas incluyen los "productos sensibles" que todos los Miembros podrán proteger de las reducciones arancelarias a cambio del aumento de las cuotas de importación, así como los "productos especiales". Respecto de estos últimos los PED podrán someterlos a reducciones arancelarias menos severas basándose en temas como seguridad alimentaria, seguridad de los medios de subsistencia, y desarrollo rural. EE.UU. fue un férreo sostenedor de minimizar la extensión de ambos tipos de flexibilidades en las negociaciones agrícolas, particularmente acerca de los "productos especiales".

Los números prominentes son bastante conocidos. El G-20 quiere que los países ricos disminuyan sus límites obligatorios en sus aranceles agrícolas en una media del 54%. La UE ofreció inicialmente una reducción media de aproximadamente un 39%. Mandelson sugirió - sin haber colocado en la mesa una oferta formal - que podría ir a lo sumo hasta un 51%. Diversos países Miembros de la UE, liderados por Francia, insistieron que aún este límite podría ser muy alto. Washington ha estado solicitando reducciones arancelarias cercanas a un 66%, ofreciendo como contrapartida reducciones en los subsidios que la UE y el G-20 juzgan insuficientes.

Nuevo documento incita a EE.UU. a moderar sus demandas

Sandra Polasky, investigadora del Carnegie Endowment para la Paz Internacional, afirma en su nuevo documento de trabajo que el foco puesto por los EE.UU., en las reducciones arancelarias profundas y en las excepciones mínimas, es erróneo. Dicho documento indica que no solamente los productos agrícolas representan menos del 5% de las exportaciones estadounidenses, sino que no hay "una relación cercana entre importaciones agrícolas y aranceles aplicados". Ella argumenta que el principal factor de aumento de la demanda de importaciones agrícolas para un país, es el crecimiento de la renta interna. Las importaciones agrícolas chinas e hindúes aumentaron con el incremento de la renta per cápita, independiente de los cambios en los niveles de los aranceles agrícolas de cada país. El estudio demuestra que EE.UU. ya es el mayor exportador mundial de productos agrícolas a los PED. Polaski sugiere que las demandas de Washington podrían tener el efecto perverso de disminuir los ingresos de las familias pobres en los PED - impidiendo así la demanda futura para productos agrícolas de los EE.UU.

No obstante, el acceso a mercado permanece en el centro de los debates políticos de los EE.UU. en la Ronda Doha. Max Baucus, demócrata de Montana que preside el comité del Senado que tiene jurisdicción sobre comercio, afirmó la última semana que "fortalecer el acceso a los mercados agrícolas es una prioridad" y que las propuestas existentes parecen ser inadecuadas. Baucus, un legislador que se opone automáticamente a los acuerdos de comercio escribió a principio de este mes en el periódico Wall Street Journal solicitando la extensión de la TPA acompañada por medidas de ajuste para ayudar a los trabajadores afectados por la liberalización comercial.

Mientras tanto, los legisladores estadounidenses necesitan redactar una nueva ley que establezca los futuros gastos agrícolas que sustituyan la Ley Agrícola 2002 rica en subsidios, que expira este año. Conjuntamente con los elevados precios de las materias primas, esta podría ser en teoría, una oportunidad para reducir los pagos agrícolas frente al déficit de presupuesto, a la amenaza de demandas ante la OMC, y a los reclamos de un acuerdo potencial en la Ronda Doha. Sin embargo, el poderoso lobby agrícola ha estado presionando al Congreso para que mantenga los niveles de gasto. Collin Peterson, un demócrata de Minnesota, presidente del Comité de Agricultura, está abogando solamente por cambios menores en la actual Ley Agrícola.

¿La reunión de Davos producirá otro plan de trabajo?

Los ministros de 30 países de gran influencia en la OMC se reunirán en Davos el 27 de enero, en paralelo al Fórum Económico Mundial. El Gobierno suizo afirmó que la reunión daría a los ministros una posibilidad de discutir e intercambiar ideas en "cómo hacer avanzar el proceso". La agencia internacional Reuters informa que el Director General de la OMC, Pascal Lamy, indicó que la reunión probablemente se enfocará más en temas procesales tales como un calendario para las próximas conversaciones, que en las diferencias sustantivas existentes entre los Miembros. Tales "mini-ministeriales" se transformaron en una característica recurrente de la cumbre anual de los líderes de gobierno y de negocios. El evento del año pasado produjo una ‘hoja de ruta’ de plazos de resolución para los diferentes asuntos de las negociaciones, de los cuales, casi ninguno fue cumplido.

¿Que sucederá si los gobiernos no consiguen acortar sus diferencias durante esta "ventana de oportunidad"? A finales del año pasado, Lamy dijo que la Ronda Doha fracasaría de no extenderse la TPA.

Schwab cree que la no renovación inmediata de la TPA no sería fatal para las negociaciones de la OMC. Ella dijo, durante una conferencia de prensa en Ginebra, "usamos la TPA para varias cosas". "Finalmente será extendida. Nuevamente, a nosotros nos gustaría verla lo antes posible. No sería el fin de la Ronda Doha."

Una opción que Lamy aún no ha descartado sería obtener un compromiso de acuerdo redactado por el mismo, basándose en las cosas en donde el piensa que un acuerdo pueda ser alcanzado. En 1991, el entonces Director General del GATT, Arthur Dunkel, delineó un texto de acuerdo comprehensivo como último recurso para salir del punto muerto en la negociaciones de la Ronda Uruguay. No obstante, Lamy ha siempre dicho que no tiene planes de hacer algo similar, insistiendo en que eso es la última opción. En un comentario reciente hecho al diario Financial Times, él asoció a la llamada ‘opción nuclear’ de las negociaciones comerciales internacionales, con "llevar a cabo una cirugía en un paciente que ya se encuentra en mal estado de salud. Si el paciente está por morir al día siguiente de todas maneras, podría empeorarlo, pero no en este punto".

El documento del Carnegie Endowment, "Breaking the Doha Deadlock," está disponible en: http://www.carnegieendowment.org/files/Polaskifinalformatted.pdf

Traducido y adaptado por ICTSD y CINPE de: DOHA: MEMBERS SOUND MORE OPTIMISTIC, BUT WILL IT LEAD TO ANYTHING?, bridges weekly, Vol. 11 Num. 1, 17 January 2007