Puentes QuincenalVolumen 4Número 9 • 15 de mayo de 2007

Inversión extranjera crece en ALC a un menor ritmo que en el resto del mundo

De acuerdo con el más reciente informe sobre la Inversión Extranjera en América Latina y el Caribe (ALC) elaborado por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, en 2006 la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los US$72.000 millones, lo cual representa un aumento de 1,5% respecto al año anterior. A pesar de ello, la participación de la región en los volúmenes de IED mundiales bajó a 8%. Brasil y México se ubicaron como los mayores receptores de IED acaparando el 52% de los ingresos en conjunto, seguidos de Chile y Colombia.

El desempeño en términos de atracción de IED para los países de ALC se puede calificar de mediocre tomando en cuenta que en 2006 los flujos de IED crecieron a una tasa de 34%, y en el caso particular de los países en desarrollo fue de 10%. Los países de la Cuenca del Caribe y México registraron un aumento anual de su IED de 4,4% mientras que en América del Sur la IED cayó 0,2%. En términos de países, los mayores receptores de IED fueron México y Brasil (52% de los ingresos en conjunto), seguidos de Chile y Colombia.

Dentro de las causas que explican este pobre desempeño en la atracción de IED, el informe menciona elementos como el estancamiento o descenso de la proporción de la inversión proveniente de fuentes tradicionales como los Estados Unidos y Europa; la falta de dinamismo de fuentes de inversión no tradicionales; el mayor número de empresas transnacionales que han decidido retirarse o reducir considerablemente sus operaciones en la región (las salidas de IED aumentaron vertiginosamente a una tasa de 115%); la limitada capacidad de la región para atraer proyectos de IED de calidad y/o elevar la calidad de los existentes.

Unido a esto, el informe destaca que la IED se podría ver limitada por la intensificación de los conflictos relacionados con la explotación de recursos naturales. Dentro de éstos se citan los nuevos contratos de exploración de petróleo y gas natural que reducen el control de los inversionistas extranjeros, así como el alza de las regalías o impuestos a las concesiones para la exploración y explotación de hidrocarburos y recursos mineros, o a factores sociales y ambientales. Los países mencionados por el informe con este tipo de conflictos son Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, la República Bolivariana de Venezuela y Perú.

Adicionalmente, el informe destaca una sostenida expansión de las operaciones de un reducido número de transnacionales de origen latinoamericano provenientes de Brasil y México. En los últimos tres años las operaciones de las mismas habrían subido de US$6.000 a US$38.600 millones.

Finalmente, luego de hacer un repaso de las políticas implementadas en países que han tenido mayor éxito que ALC en la atracción y aprovechamiento de IED para el desarrollo nacional, como Irlanda y Singapur, el informe concluye que ALC ha sido, en términos generales, una región con políticas pasivas de atracción de la IED. Las mismas se basan en ventajas naturales e incentivos horizontales tales como la apertura de la economía, liberalización, desregulación y privatización. Por su parte, los otros países tomados como referencia de casos exitosos, se diferencian en el sentido de que la función de la IED está mejor definida y se le otorga cada vez mayor importancia. Dichos países realizan mayores esfuerzos y los mismos están más focalizados en atraer IED de "calidad", y evalúan constantemente los efectos de las inversiones, con el fin de relacionarlas directamente con los objetivos de las políticas de desarrollo.

El informe "La inversión extranjera en América Latina y el Caribe 2006" puede ser consultado en http://www.cepal.cl/cgi-bin/getProd.asp?xml=/publicaciones/xml/3/28393/P28393.xml&xsl=/ddpe/tpl/p9f.xsl&base=/tpl/top-bottom.xsl