Puentes Quincenal • Volumen 4 • Número 16 • 18 de septiembre de 2007
UNCTAD: Informe señala bonanza de divisas en PED, advierte riesgos de TLC y sugiere control de los tipos de cambio
El Informe sobre el comercio y el desarrollo 2007 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) revelado la semana pasada, resalta el aumento en las exportaciones de los países en desarrollo (PED) y los retos y oportunidades que esto implica. Además, realiza una valoración crítica de los acuerdos comerciales que los PED han firmado en su mayoría con países desarrollados, y contiene una evaluación de los efectos que las fluctuaciones en los tipos de cambio generan sobre el comercio internacional.
El Informe presenta un panorama económico positivo para 2007, en el que prevé que el crecimiento económico mundial continuará por quinto año consecutivo para situarse en cerca del 3,4%. Los PED se beneficiarían de este crecimiento debido a la fuerte demanda mundial de productos básicos. En el caso de América Latina y el Asia Occidental, el crecimiento será cercano a un 5%, por lo que la UNCTAD estima que "cabe esperar así mayores progresos en el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas".
La expansión económica experimentada en los últimos años se ha visto estimulada por el fuerte aumento de los ingresos de exportación, lo cual ha hecho que los términos de intercambio de los PED mejoren. La participación de los PED en el comercio mundial pasó del 29% en 1996 al 37% en 2006. Una de las consecuencias de estos resultados favorables es que "la cuenta corriente general de los países en desarrollo ha registrado un superávit por vez primera desde principios de los años setenta". Esto a su vez ha ocasionado que varios PED se hayan convertido en "exportadores netos de capital de tal magnitud que han provocado una salida total neta de capitales".
El "nuevo regionalismo"
Uno de los temas centrales de análisis del Informe es lo que se ha dado a conocer como el "nuevo regionalismo". El cual no es más que la tendencia de los países a separarse del multilateralismo debido a la frustración que sienten algunos gobiernos por la lentitud con que avanzan las negociaciones comerciales en la Organización Mundial del Comercio. El "nuevo regionalismo" se basa en la creencia de que el acceso a los mercados de los países desarrollados y la atracción de inversión extranjera directa procedente de éstos países son fundamentales para una integración satisfactoria en la economía mundial.
Sin embargo, ante la proliferación de acuerdos comerciales entre países desarrollados y PED - "el número de acuerdos comerciales notificados al GATT o la OMC pasó de 20 en 1990 a 86 en 2000 y a 159 en 2007", la UNCTAD hace un llamado a la reflexión. En términos generales, señala que dada la eliminación de aranceles y de otras barreras comerciales, los PED "renuncian a la posibilidad de utilizar instrumentos muy importantes y eficaces de política industrial y agrícola, a menudo indispensables para promover la creación de nuevas capacidades productivas, una industrialización más tecnológica y el cambio estructural en sus economías".
Señala que a pesar de que en ocasiones los acuerdos comerciales implican un aumento en la inversión extranjera y el intercambio comercial, exigen una amplia liberalización de la inversión y las compras del sector público, nuevas normas sobre determinados aspectos de la política de competencia y reglas más estrictas sobre derechos de propiedad intelectual. Agrega que dado el carácter recíproco de los acuerdos comerciales entre países desarrollados y PED, éstos últimos pierden el trato especial y diferenciado que pueden lograr en otros acuerdos.
Según la UNCTAD, dado el carácter ortodoxo de las reformas que promueven los acuerdos comerciales bilaterales, los expertos dudan de sus beneficios por cuanto tales reformas han dado resultados bastante modestos a la hora de impulsar el crecimiento y el cambio estructural en los PED. Adicionalmente, dado que los países desarrollados no están dispuestos a eliminar las mayores barreras de entrada a sus mercados agrícolas, como las subvenciones, para los PED las ventajas de un mayor acceso a los mercados no están garantizadas, mientras que es segura la pérdida de espacio de políticas
Un nuevo código de conducta para la competencia entre los países
La UNCTAD considera que es probable que los países necesiten un nuevo "código de conducta" que regule la competencia general entre las naciones, para evitar la lucha por cuotas de mercado mediante la manipulación del tipo de cambio, los salarios, los impuestos o las subvenciones. En el caso concreto del papel que tiene la manipulación y fluctuación de los tipos de cambio sobre la estabilidad y competitividad de los países, el Informe concluye que las variaciones de los tipos de cambio reales deberían estar sujetas a supervisión y disciplinas multilaterales.
Sin embargo, mientras que un acuerdo multilateral de este tipo no sea finiquitado, recomienda que los países en desarrollo mantengan la flexibilidad para gestionar sus tipos de cambio y un número eficiente de instrumentos para evitar una excesiva inestabilidad en el sector externo con el fin de mejorar sus perspectivas económicas a largo plazo.
El informe completo puede ser consultado en http://www.unctad.org/Templates/webflyer.asp?docid=8951&intItemID=2068&lang=1
Reportaje de ICTSD y CINPE