Puentes QuincenalVolumen 4Número 22 • 11 de diciembre de 2007

OMC: Los negociadores apuntan a 2008, no obstante las perspectivas siguen siendo débiles

Hasta hace poco tiempo, los negociadores comerciales alertaban que las negociaciones sobre la Ronda de Doha podrían finalizar o entrar en un período indefinido de hibernación, si no se lograba un acuerdo en materia de reducción de aranceles y subsidios para finales de este año. Hoy parecería que dichas negociaciones gozarán de buena salud durante el año venidero a pesar del comienzo anticipado de la campaña electoral en Estados Unidos (EE.UU.).

No obstante, aún no queda claro si los Miembros lograrán reducir las diferencias que los han mantenido divididos por muchos años. Aún si estos lograran llegar a un acuerdo, existen dudas sobre el apoyo que prestará Washington para ratificar el posible pacto comercial.

El Director General de la OMC Pascal Lamy, confirmó el 30 de noviembre, durante una reunión informal del Comité de Negociaciones Comerciales, que los nuevos proyectos de texto elaborados por los presidentes de los comités de negociación sobre agricultura y acceso a los mercados no agrícolas (AMNA) se entregarán a finales de enero de 2008. Inicialmente dichos textos se esperaban para comienzos de diciembre 2007.

Lamy: es posible llegar a una conclusión en 2008

Lamy dijo que se podría alcanzar un acuerdo un mes después de las nuevas negociaciones. Estas se llevarían a cabo luego de que los textos sean circulados entre los Miembros. "Si alcanzamos un acuerdo respecto a estas modalidades a principios del año próximo, creo que seremos capaces de finalizar la ronda antes del cierre de 2008", agregó Lamy.

No obstante Lamy advirtió sobre enfocarse solamente en agricultura y AMNA. El Director General les recordó a los delegados comerciales que el concepto de "un todo único" (nada está acordado hasta que no se acuerde sobre todos los temas) podría requerir preparar el camino para un acuerdo en áreas como servicios y normas.

Lamy dijo que debido al proceso actual de negociación, basado en la elaboración de textos, establecer vencimientos de fechas a corto plazo podría no ser útil.

Durante la reunión del CNC de la última semana, la mayoría de las delegaciones acordaron que el proceso de negociación debía estar dirigido por progresos de tipo sustantivo más que por un cronograma.

A pesar de la falta de plazos, la delegación de la Unión Europea (UE) dijo que los Miembros necesitan una solución que logre un avance para febrero. La misma delegación enfatizó que no podría aceptar los términos potenciales para un acuerdo en agricultura y en AMNA hasta tanto no se sepan los resultados probables en otras áreas de negociación. En este sentido los EE.UU. solicitaron a los países que involucraran a los funcionarios de alto nivel, incluyendo a aquellos que se encuentran en las capitales, en estas otras áreas de negociación. Jamaica manifestó que muchos miembros del grupo África, Caribe y Pacífico (ACP) simplemente no tenían la capacidad de hacer tal cosa. India por su parte remarcó la importancia de los servicios, y de la enmienda propuesta en materia de propiedad intelectual, que obligaría a los solicitantes de una patente revelar el origen de los recursos genéticos o del conocimiento tradicional utilizado en la invención. En una postura divergente, Bolivia y Argentina remarcaron la importancia de las negociaciones agrícolas.

Progreso en agricultura, lentitud en AMNA

Las negociaciones en agricultura para prevenir que las políticas de ayuda alimentaria y de créditos a las exportaciones actúen como subsidios a las exportaciones de productos agrícolas, han progresado en los últimos días. La semana pasada el presidente del grupo de negociación sobre agricultura, Crawford Falconer (de Nueva Zelanda) comenzó a abordar los temas más controversiales. Entre estos se destacan las ‘flexibilidades’ que los países en desarrollo podrán utilizar para proteger algunos productos de las reducciones arancelarias. Al respecto el presidente sugirió que los países en desarrollo -basándose en cuestiones de desarrollo rural, seguridad alimentaria y/o seguridad de los medios de subsistencia- podrían designar entre el 12 y el 15 por ciento de sus líneas arancelarias agrícolas, como especiales. Esto implicaría que dos tercios de los productos tendrían que sufrir una reducción a un mínimo porcentual. El 3 o 4 por ciento de los productos restantes podrían ser sometidos a reducciones menores; algunos, no todos.

Falconer anunció que luego de la pausa de fin de año las negociaciones iban a retomar el 3 de enero próximo. Mientras los negociadores han podido responder a algunas de las tantas preguntas que quedaron pendientes en el texto que Falconer circuló entre los Miembros en el mes de julio pasado, las conversaciones sobre AMNA han avanzado muy poco desde septiembre último.

Esto se debe en parte a que el texto de AMNA elaborado por el presidente del comité de negociación sobre AMNA, Don Stephenson (de Canadá), contrariamente al documento de agricultura, muestra en que medida los Miembros serán afectados. Y algunos países, como Argentina, Brasil, China, India y Sudáfrica, no estuvieron nada conformes con los resultados. Ellos argumentan que el texto de Stephenson les exige una reducción de los aranceles industriales desproporcionada en comparación a la solicitada a los países desarrollados. Dicha despropoción se centuaría aún más si se la compara con las reformas agrícolas solicitadas por Falconer en su texto.

Lamy reconoció los reclamos que piden un equilibrio entre las negociaciones sobre agricultura y AMNA, al decirle al CNC que "hay algunos temas [en las conversaciones de AMNA] en los que la decisión final dependerá del paquete total y del equilibrio contenido en este". Lamy agregó que el proceso basado en los textos estaba sin embargo "en la vía correcta". Asimisimo sostuvo que a pesar de que aún falta definir los números que irán en la fórmula matemática que se utilizó para calcular los futuros niveles arancelarios, la estructura de dicha formula está "más o menos estable".

Las normas están al frente de los otros temas

Las negociaciones sobre las normas de la OMC, que incluyen: los subsidios a la pesca, el uso de medidas antidumping y las subvenciones industriales, recibieron un importante impulso a finales de noviembre pasado. El Embajador de Uruguay y presidente del grupo de negociación sobre la Normas, Guillermo Valles Games, circuló un proyecto de texto para continuar con las discusiones. El texto propone prohibir una serie de pagos que aumentan la capacidad pesquera de los Miembros. Dicha prohibición incluye varias excepciones, sobre todo para las naciones pobres. El texto también intenta separar las posiciones entre los EE.UU. y un grupo de países que aboga por reglas sobre el uso de medidas antidumping.

Respecto a las negociaciones sobre servicios, el embajador Fernando de Mateo llevó a cabo consultas entre los Miembros para delinear el contenido del posible texto que podría servir para guiar a las negociaciones. Lamy dijo que el primer borrador podría ser producido al mismo tiempo que los textos sobre las modalidades de negociación para agricultura y para AMNA.

El clima politico en EE.UU.

Sin embargo, no está claro que un gran avance en las modalidades dejará el paso libre para un acuerdo en la Ronda de Doha. Los negociadores sostienen que el proceso de fijar compromisos de liberalización podría llevar, como mínimo, unos nueve meses. Asimismo, para sellar el Acuerdo de Doha será necesario que la administración presidencial de EE.UU. garantice el mandato de la ‘autoridad de proporción del comercio’. La ley le permite al presidente suscribir acuerdos comerciales internacionales sin que el Congreso tenga la posibilidad de modificarlos, sino sólo de aprobarlos o rechazarlos, tal cual como fueran suscritos por el Ejecutivo. Los socios comerciales de EE.UU. quieren esto para asegurarse que los legisladores estadounidenses no modificaran lo ya negociado previamente. Algunos piensan que el presidente Bush podría llegar a obtener un mandato específico para Doha en caso de que se llegué a un acuerdo en la OMC a principios de año.

En el frente interno, el clima político no es muy positivo. Hillary Clinton dijo, a principios de mes, en una entrevista al diario inglés Finantial Times, que en caso de ser elegida presidente iba a analizar la Ronda de Doha de manera estricta antes de decidir si proseguir o no. La senadora de New Yok solicitó que se detuvieran todas las negociaciones de acuerdos comerciales y que se revisaran aquellos que ya están en vigor, incluyendo el Tratado de Libre Comercio para América del Norte. Dicho acuerdo fue impulsado por Bill Clinton en 1993.

Si bien los candidatos a la presidencia por el partido republicano no se han manifestado abiertamente críticos a los acuerdos comerciales, el escepticismo frente al valor del libre comercio está creciendo entre aquellos que apoyan al partido. Según informó en octubre el diario Wall Street Journal, seis de cada diez republicanos cree que el libre comercio ha sido malo para su país y dijeron que ellos apoyarían a un candidato republicano que aumente las limitaciones a las importaciones extranjeras.

Traducido y adaptado por ICTSD y CINPE de: " WTO Negotiators Look to 2008, though Doha Deal propspects Remain Slim" Bridges Weekly. Vol. 11 No. 42, 5 December 2007.