Órgano de Apelación ratifica su decisión y concede victoria a México en caso sobre atún

4 December 2015

La más alta corte de la OMC dictaminó a fines de noviembre que el régimen revisado de etiquetado de atún de Estados Unidos aún viola las normas del comercio internacional. Esta es la última y definitiva instancia en un caso que data desde el año 2008.

 

El informe del Órgano de Apelación, distribuido el 20 de noviembre pasado, llega tras 7 años de procedimientos en el Órgano de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las discrepancias sobre la materia entre México y Estados Unidos (EE.UU.), sin embargo, preceden ampliamente el caso, en tanto ya en la década de los ochenta EE.UU. obstaculizaba la entrada del atún mexicano a su mercado por medio de embargos o medidas no arancelarias.

Durante los procedimientos relacionados con el régimen de etiquetado original, en mayo de 2012 el Órgano de Apelación estableció que el esquema de EE.UU. violaba normas centrales del comercio y discriminaba injustamente a los productos de atún mexicanos (ver Puentes, mayo 2012).

En su momento, el Órgano de Apelación concluyó que no había justificación reglamentaria para que la etiqueta prohibiera exclusivamente las “redes de cerco”, utilizadas por los pescadores mexicanos para atraer al atún que nada por debajo de los delfines. El tribunal estimó, en 2012, que los requisitos de etiquetado estadounidense dolphin-safe eran insuficientes para enfrentar el problema de los delfines perjudicados fuera del Pacífico Tropical Oriental (PTO) por países que usan otras técnicas de pesca.

Modificación de la medida
Dado el fallo de 2012, EE.UU. introdujo al año siguiente cambios en el esquema de etiquetado y afirmaron que dichos cambios colocaban la medida en conformidad con las conclusiones del Órgano de Apelación.

La modificación de la medida consistió en una revisión de la “Ley de información al consumidor sobre la protección de los delfines” junto con sus reglamentos de implementación y decisión judicial.

Bajo la medida enmendada, relativa a la versión original, la exclusión de los delfines capturados por medio de redes de cerco se mantuvo intacta. Sin embargo, se introdujo un nuevo requerimiento que permitía a otros productos de atún –esto es, productos que contenían atún capturado por todos los otros métodos de pesca– ser aptos para obtener la etiqueta dolphin-safe, siempre que no hubiesen delfines muertos o seriamente heridos en la captura.

El acceso al etiquetado se condicionó a una certificación por parte del capitán del buque y un observador autorizado que pueda demostrar que no hubo delfines muertos o seriamente heridos durante la captura y que no se utilizaron redes de cerco sobre los delfines para capturar el atún en el PTO.

Para el caso del atún capturado fuera del PTO, se solicitó únicamente la certificación por parte del capitán del buque, en tanto la de un observador solo se requeriría en caso de que un administrador adjunto del Servicio Nacional de Pesca Marítima de EE.UU. determine irregularidades y asociación entre delfines y atún en una captura de cerco fuera del PTO o en el caso de hallar una constante y significativa mortandad o heridas de delfines en otras capturas.

México estuvo en desacuerdo con la alegación de cumplimiento de EE.UU. y solicitó el establecimiento de un panel para revisar la consistencia de la medida enmendada con las normas de la OMC.

El panel de cumplimiento sostuvo en abril pasado el derecho de Washington de prohibir que el atún que haya sido capturado a través de redes de cerco sobre delfines sea apto para recibir la etiqueta en cuestión. Sin embargo, el panel también señaló que otros elementos de la medida enmendada –especialmente la certificación, el rastreo y los requerimientos de verificación– aún violaban las disposiciones de no discriminación bajo las normas de la OMC (ver Puentes, Abril 2015).

Tanto México como EE.UU. apelaron en junio de este año algunos aspectos de las conclusiones del panel de cumplimiento.

Artículo 2.1, Acuerdo OTC
El artículo 2.1 del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) fue la norma central citada por las partes en la diferencia. A fin de establecer que una medida es inconsistente con dicho artículo, se deben cumplir los siguientes elementos: “i) que la medida en litigio sea un ‘reglamento técnico’ en el sentido del párrafo 1 del Anexo 1; ii) que los productos importados sean similares a los productos nacionales y a los productos de otros orígenes; y iii) que el trato dado a los productos importados sea menos favorable que el otorgado a productos nacionales similares y a productos similares de otros países.”

El panel de cumplimiento había aceptado que los dos primeros puntos se habían establecido y estos no fueron apelados por las partes. En tanto, un análisis de un trato menos favorable bajo el artículo 2.1 consiste en dos pasos: 1) si el reglamento técnico modifica las condiciones de competencia en detrimento de los productos importados en relación con los bienes domésticos o de otro origen y si es así; 2) si dicho menoscabo se deriva exclusivamente de una distinción reglamentaria legitima.

Impacto e imparcialidad
Al abordar las alegaciones de no discriminación de México, el Órgano de Apelación constató que el panel de cumplimiento no llevó a cabo una evaluación integral de cómo los diferentes requisitos de etiquetado afectan negativamente las condiciones de competitividad de los productos de atún mexicanos en el mercado estadounidense con respecto a los productos similares procedentes de otras fuentes y cómo el impacto negativo de la medida original ha cambiado como resultado de las enmiendas de 2013.

Además de la constatación de algunos errores por parte del grupo especial en su evaluación, por ejemplo, de la imparcialidad de los criterios de admisibilidad, el Órgano de Apelación consideró “que la medida sobre el atún modificada modifica las condiciones de competencia en detrimento de los productos de atún mexicanos en el mercado estadounidense; que ese efecto perjudicial no se deriva exclusivamente de una distinción reglamentaria legítima; y, por lo tanto, que la medida sobre el atún modificada da un trato menos favorable a los productos de atún mexicanos en comparación con los productos de atún similares procedentes de los Estados Unidos y otros países y por consiguiente es incompatible con el párrafo 1 del artículo 2 del Acuerdo OTC.”

Finalmente, el Órgano de Apelación concluye que EE.UU. no ha puesto su régimen de etiquetado dolphin safe en conformidad con las recomendaciones del Órgano de Solución de Diferencias y sugiere poner la medida, por lo pronto incompatible con el Acuerdo OTC y el GATT de 1994, en conformidad con las obligaciones de dichos acuerdos.

De acuerdo a lo anterior, y de acuerdo con el artículo 22 del Entendimiento sobre Solución de Diferencias, México podría solicitar autorización para suspender concesiones u otras obligaciones a EE.UU. Si esto así sucede, este último podría oponerse bajo el artículo 22.6 del Entendimiento si busca impugnar el nivel de suspensión propuesto o establecer que no se han seguido los principios y procedimientos establecidos, lo que llevaría el caso a un arbitraje.

Las partes han acordado, si el asunto se somete a un arbitraje, ayudar al árbitro para que distribuya su decisión dentro de 60 días.

Traducción y adaptación Puentes. “WTO Appellate Body: revised US tuna labelling regime violates trade rules”, Bridges, 26 de noviembre 2015.

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