Boletín de Negociaciones Nº 5 | Miembros de la OMC logran histórico acuerdo en MC10

22 December 2015

Los ministros de comercio cerraron un acuerdo para eliminar las subvenciones a la exportación de productos agrícolas el pasado sábado, luego de cinco días de reuniones en Nairobi, Kenia.

En la Décima Conferencia Ministerial (MC10) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la reunión bienal más importante del sistema de comercio multilateral, también se acordaron una serie de entregables relacionados al comercio agrícola y temas concernientes a los países menos adelantados (PMA), dejando abierta la pregunta sobre la manera en que evolucionará la función negociadora de la OMC.

Las deliberaciones, que se dieron entre el 15 y el 19 de diciembre, tocaron diferentes temas y plantearon diversos dilemas políticos, dejando en claro que para el organismo de comercio global el panorama post Nairobi, tanto como institución como foro de negociación, se verá diferente a como se veía antes de la reunión ministerial. El resultado atrajo una respuesta variada por parte de las autoridades comerciales y observadores.

Los oficiales comerciales dijeron que las disciplinas establecidas en el acuerdo para la competencia de las exportaciones de productos agrícolas fueron “históricas”, un logro que se le había escapado al sistema comercial durante los últimos 60 años desde que el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio impuso frenos similares a las subvenciones a la exportación de bienes industriales.

Como era de esperar, las diferencias entre miembros se mantuvieron hasta las horas finales de la Conferencia, por lo que se necesitaron prolongadas negociaciones para superarlas.

En cuanto a los temas agrícolas, a pesar de las diferencias fundamentales, los miembros se las arreglaron para acercar sus diferencias y consiguieron un resultado que muy posiblemente tendrá importantes ramificaciones para el comercio agrícola y para la participación en los flujos del comercio global de los PMA.

No obstante, el texto de la declaración ministerial muestra que los miembros no fueron capaces de resolver las amplias diferencias en otras áreas clave, pues en el documento explícitamente se dice que siguen en desacuerdo con respecto a la reafirmación de la Ronda de Doha y las declaraciones y decisiones ministeriales subsecuentes.

“Reconocemos que muchos Miembros reafirman el Programa de Doha para el Desarrollo y las Declaraciones y Decisiones adoptadas en Doha y en las Conferencias Ministeriales celebradas desde entonces y reafirman su pleno compromiso con la conclusión del PDD sobre esa base. Otros Miembros no reafirman los mandatos de Doha, ya que consideran que se necesitan nuevos enfoques para lograr resultados significativos en las negociaciones multilaterales. Los Miembros tienen opiniones diferentes sobre la forma de abordar las negociaciones. Reconocemos la sólida estructura jurídica de esta Organización.”, según puede leerse en la declaración.

Al reconocer de forma efectiva los puntos de vista opuestos, sin conciliarlos, la declaración apenas esclarece lo que se avecina para la función negociadora del organismo, el cual ha buscado salir de la sombra impuesta por la continua falta resolución en las negociaciones comerciales de la Ronda de Doha.

El lenguaje de la Parte 3 en la declaración ministerial –que trata sobre el futuro de la OMC– representa ahora un reto, pero también una oportunidad para los miembros.

“Tenemos que tener clara la situación en la que estamos”, dijo el director general de la OMC, Roberto Azevêdo, durante la ceremonia de clausura, haciendo énfasis en las diferencias sin resolver entre los miembros. “Debemos enfrentar el problema. Debemos resolverlo”, añadió.

En la declaración ministerial se reconocen algunas áreas de potenciales acuerdos, que no son menos importantes que el fuerte compromiso que tienen todos los miembros de seguir negociando con los temas de Doha, al tiempo que se destaca que no todos los miembros pretenden trabajar con la misma estructura de Doha.

La declaración se refiere específicamente a la agricultura –ayuda interna, acceso a mercado y competencia de las exportaciones– y a los otros dos temas centrales, acceso a mercado y servicios, como áreas sobre las cuales los miembros buscan avanzar.

La declaración también incluye el área relativa a normas –sobre la que se negoció mucho, aunque sin que se tomaran decisiones importantes–, desarrollo y el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio.

La declaración establece que el “programa a futuro” tendrá presente las decisiones ministeriales adoptadas durante la Conferencia y que el “desarrollo seguirá en el centro de estos trabajos”, manteniendo “en su integralidad las disposiciones sobre trato especial y diferenciado” (TED).

Las autoridades dieron la instrucción de “encontrar maneras de llevar adelante las negociaciones”, con informes periódicos del director general al Consejo General, el organismo más importante para la toma de decisiones de la OMC después de la Conferencia Ministerial.

Una de las preguntas que suscitó mayor debate respecto a Doha fue la forma en que la declaración ministerial lidiaría con las preocupaciones expresadas por algunos de los miembros más nuevos, quienes habían asumido importantes compromisos de acceso a mercado cuando se unieron, en el entendido de que no se les pedirían compromisos adicionales como resultado de las negociaciones de Doha.

Fuentes confirmaron que este fue uno de los temas clave que se debatieron en los últimos días de la Conferencia Ministerial, particularmente por parte de China y otros miembros más recientes como Rusia, Arabia Saudita, China Taipéi y Omán.

La declaración ministerial también reconoce la “situación especial” a la que se enfrentan los miembros “que se han adherido en virtud del artículo XII del Acuerdo” por el que se establece la OMC, dados los compromisos de acceso a mercado, en donde se destaca que la situación “se tendrá en cuenta en las negociaciones”.

En cuanto a cómo involucrar a la OMC en el tratamiento de los llamados nuevos temas –una petición crítica de casi todos los miembros, si acaso más sonoras las de Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea (UE)– el documento habla de un desacuerdo continuo, aunque mantiene la suficiente ambigüedad en su redacción como para permitir una amplia variedad de posibles opciones.

“Si bien estamos de acuerdo en que nuestros funcionarios deberán dar prioridad a los trabajos en los que aún no se han conseguido resultados, algunos Miembros desean que se identifiquen y debatan otras cuestiones planteadas para su negociación, mientras que otros no lo desean. Cualquier decisión de iniciar negociaciones a nivel multilateral sobre tales cuestiones tendría que ser convenida por todos los Miembros.”, se lee en la declaración.

Función negociadora
Horas antes del comienzo de la Conferencia Ministerial el 15 de diciembre, la presidenta de la Conferencia y secretaria de Asuntos Exteriores y Comercio del Gabinete de Kenia, Amina Mohamed, advirtió que los miembros se enfrentarían básicamente a dos opciones que marcarían el futuro de la OMC.

“Si concluimos una Conferencia Ministerial exitosa, habrá un cambio porque la habremos revitalizado, habremos renovado la organización y, esperemos, también modernizado”, dijo Mohamed a la prensa en aquel momento.

Sin embargo, advirtió que el organismo podría encontrarse con un escenario muy diferente si las conversaciones de Nairobi salían mal: “Si no nos ponemos de acuerdo veremos un cambio, porque obviamente los miembros, de forma colectiva, dirán que la función negociadora de la OMC se ha roto”.

En los meses y años venideros seguirán surgiendo preguntas sobre el futuro que le espera a las varias modalidades de la función negociadora de la OMC, específicamente a su modalidad multilateral si se compara con los resultados vistos en otros de los principales esfuerzos de gobernanza global durante el pasado año.

La adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas para 2030, además de la aprobación exitosa de un acuerdo climático universal en París a principios de mes generaron muchas comparaciones con las negociaciones multilaterales de la OMC. De hecho, sus autoridades solicitaron a los miembros del organismo de comercio global inspirarse en aquellos procesos y resultados.

Economía digital
Uno de los logros a destacar de la Conferencia Ministerial es el anuncio del cierre de las negociaciones “plurilaterales” entre los 53 miembros de la OMC para expandir la cobertura de productos del Acuerdo sobre Tecnología de la Información (ATI); una negociación promovida en paralelo a las negociaciones de la Ronda de Doha desde su lanzamiento fuera del marco formal del Comité del ATI de la OMC hace tres años.

El ATI-II, como se conoce la expansión del acuerdo, se reconoce como el primer acuerdo de eliminación de aranceles de la OMC desde su comienzo hace veinte años, mediante el cual la eliminación de aranceles que acordaron los participantes se extenderá a todos los miembros del organismo de comercio multilateral.

El ATI-II es un logro de gran relevancia e involucra productos valorados en US$ 1,3 billones anuales y responde a la continua evolución de la economía digital global.

Para muchos, el modelo basado en el principio de nación más favorecida y plurilateralismo abierto, representado por el ATI-II, podría convertirse en una alternativa más común a los acuerdos comerciales multilaterales bajo la OMC.

Los miembros de la OMC también extendieron su moratoria mediante la cual se prohíben los aranceles a las transmisiones electrónicas hasta la siguiente Conferencia Ministerial en 2017, además de renovar un programa de trabajo relacionado.

El Consejo General ha recibido el mandato de llevar a cabo revisiones periódicas en sus sesiones de julio y diciembre de 2016 y julio de 2017, sobre la base de los documentos que puedan surgir de los organismos de la OMC donde el programa de trabajo esté implementándose.

Acuerdos comerciales regionales
La continua proliferación de acuerdos comerciales regionales ha sido otra de las áreas de interés y preocupación para los miembros de la OMC.

La declaración ministerial incluye pasajes en los que se reafirma “la necesidad de asegurar que los acuerdos comerciales regionales (ACR) sigan siendo complementarios del sistema multilateral de comercio y no lo sustituyan”.

En este contexto, los ministros acordaron que los miembros de la OMC deberán debatir sobre las “implicaciones sistémicas” de dichos acuerdos comerciales bajo el Comité de Acuerdos Comerciales Regionales y recordaron las metas de transparencia y comprensión. También acordaron trabajar en pos de una meta a largo plazo para cambiar el Mecanismo de Transparencia provisional actual de la OMC a uno permanente, alineado con las instrucciones de la decisión del Consejo General tomada el 14 de diciembre de 2006, sin fijar una fecha límite para la meta.

El texto extrajo contenido de una propuesta que hizo Brasil sobre el tema, dentro del contexto de las negociaciones de normas de la OMC, aunque deja de lado la parte en que el país sudamericano sugiere que los resultados se reporten al Consejo General para que este emita instrucción y orientación sobre las acciones a tomar en un año, con la idea de culminar con dicho esfuerzo para la siguiente Conferencia Ministerial.

La decisión establece un proceso más activo que podría ayudar a que los miembros establezcan un diálogo dentro de la organización sobre la relación entre el sistema de comercial internacional en evolución y el papel de la OMC.

Agricultura: cuatro nuevas decisiones
El paquete de Nairobi incluye nuevas decisiones ministeriales que cubren: 1) un mecanismo de salvaguardia especial para los países en desarrollo; 2) subvenciones a la exportación y otros elementos de competencia de las exportaciones; 3) existencias públicas con fines de seguridad alimentaria; y 4) una decisión sobre el algodón.

Las decisiones, legalmente vinculantes, representan el “resultado agrícola más importante” que se haya visto en los veinte años de historia de la OMC, dijo Azevêdo a los miembros.

Mecanismo de salvaguardia especial
El grupo G-33, conformado por una serie de países en desarrollo, que incluyen a China, India e Indonesia, además de otras economías más pequeñas, se puso a favor de un mecanismo de salvaguardia especial que le permitiría a los países en desarrollo elevar los aranceles de forma temporal para responder a la importación repentina y a la caída de precios.

Sin embargo, los países exportadores de productos agrícolas como Australia, Brasil y EE.UU. habían impugnado la salvaguardia en el marco de un acuerdo más amplio para reducir los aranceles, por el temor de que aranceles más elevados sirvan para restringir el acceso que los exportadores tienen actualmente en los mercados de dichos países en desarrollo.

La nueva decisión establece que los países en desarrollo tendrán “derecho a recurrir a un mecanismo de salvaguardia especial (MSE) según se prevé en el párrafo 7 de la Declaración Ministerial de Hong Kong”.

En dicho párrafo se adelanta que los países en desarrollo tendrán derecho a “a recurrir a un mecanismo de salvaguardia especial basado en activaciones por la cantidad y el precio de las importaciones”.

También dice que los miembros de la OMC seguirán con las negociaciones de un mecanismo de salvaguardia especial para los países en desarrollo, en sesiones de negociaciones dedicadas del Comité de Agricultura de la OMC.

Competencia de las exportaciones
Esta decisión agrupa las subvenciones a la exportación con otros tipos de instrumentos de ayuda a la exportación que pueden distorsionar la competencia: créditos a la exportación, garantías a los créditos de exportación y otros tipos de financiamiento para la exportación; exportación de empresas comerciales del Estado; y ayuda alimentaria.

Cuando comenzaron las charlas en Doha, la UE insistió en que estos tipos de acuerdos solo podrían disciplinarse en paralelo a los esfuerzos para ir eliminando gradualmente, y luego por completo, las subvenciones a la exportación. La UE subsidiaba exportaciones en niveles elevados –casi 10 mil millones de euros en el año 2000– y desde entonces prácticamente se han detenido.

A través de la historia, EE.UU. ha sido el principal proveedor de créditos a la exportación y de ayuda alimentaria, mientras que Canadá, Nueva Zelanda y Australia han operado empresas estatales exportadoras, algunas de las cuales han sido privatizadas.

Aunque la UE eliminó las subvenciones a la exportación de la mayoría de los productos, Suiza, Noruega y Canadá todavía reportan subvenciones a la OMC y algunos países en desarrollo como India o Turquía continúan dando este tipo de apoyo, aunque no lo reportan de manera formal al organismo comercial.

Aunque en la declaración ministerial de Hong Kong se dice que a los países en desarrollo debe permitírseles otorgar subvenciones a la exportación según el artículo 9.4 del Acuerdo sobre la Agricultura –en su mayoría relacionados a los costos de comercialización de las exportaciones y transporte interno– durante cinco años después de la eliminación de las subvenciones a la exportación, la autoridad legal para hacerlo bajo dicho acuerdo ya ha expirado.

Subvenciones a la exportación
Según la decisión, los países desarrollados eliminarán las subvenciones a la exportación de productos agrícolas de forma inmediata. Este tipo de pagos se habían visto como distorsionadores del comercio y ya estaban prohibidos para productos manufacturados.

En la Conferencia Ministerial celebrada en Hong Kong en 2005, los miembros acordaron que dichos pagos se eliminarían por completo para 2013, aunque el estancamiento más amplio de la agenda de Doha significó que no se cumpliera.

En una nota al pie se establece la excepción hasta fines de 2020 para los países desarrollados que otorgan estas subvenciones a los productos elaborados, lácteos y carne de porcino, para darle cabida a países como Suiza y Canadá que todavía usan este tipo de apoyo. Sin embargo, la excepción requeriría que los países involucrados no exporten estos productos a los PMA.

Los países en desarrollo también deberán eliminar las subvenciones a la exportación para fines de 2018. De nuevo, la nota al pie ofrece la excepción hasta 2022 para los países que han notificado sus apoyos a la OMC.

Se otorga también la fecha límite de 2023 para los países en desarrollo para que usen las subvenciones a la exportación para los costos de comercialización de las exportaciones y transporte que, originalmente, se encontraban en el artículo 9.4 del Acuerdo sobre Agricultura.

El acuerdo está en consonancia con otras cláusulas de la OMC que proporcionan TED a los países en desarrollo, por lo general mediante periodos de implementación más largos para los compromisos. Los PMA y los países en desarrollo importadores netos de alimentos podrán hacerlo hasta 2030.

Se hicieron arreglos especiales para las subvenciones a la exportación de algodón. Los países desarrollados tendrían que implementar sus compromisos de subvenciones a la exportación del producto de forma inmediata, mientras que los países en desarrollo no tendrían que hacerlo sino hasta enero de 2017.

Desde hace tiempo, países productores de algodón del África Occidental, Benín, Burkina Faso, Chad y Mali, conocidos como C-4, han pedido disciplinas más ambiciosas para este producto.

Créditos a la exportación, garantías de créditos a la exportación o programas de seguro
En la decisión se dice que los periodos máximos de reembolso de créditos para los países desarrollados será de 18 meses. Estados Unidos, Brasil y otros miembros propusieron periodos de nueve meses con ciertas condiciones. Aunque la legislación vigente de EE.UU. permite periodos de reembolso de hasta 24 meses, la práctica hoy en día es de 18 meses.

En un principio, los países en desarrollo tendrían la oportunidad de extender su crédito por periodos más largos, de hasta 36 meses, aunque luego se reducirían a 18 meses, después de un periodo de implementación de cuatro años.

Empresas comerciales del Estado
En la decisión se dice que los miembros de la OMC deben asegurar que las ”empresas comerciales del Estado exportadoras de productos agropecuarios no operen de una manera que eluda cualquier otra disciplina establecida en la presente Decisión“.

Esto podría interpretarse como que no debe permitírseles a las empresas operar de forma que subvencionen efectivamente a las exportaciones una vez que los plazos relevantes en la sección de subvenciones a la exportación en el texto hayan expirado.

También se solicita a los miembros hacer el “máximo empeño” para asegurar que cualquier poder de monopolio ejercido por dichas empresas ”reduzca al mínimo los efectos de distorsión del comercio”, según se dice en el texto.

Ayuda alimentaria
Con el nuevo texto sobre ayuda alimentaria internacional se comprometería a los miembros de la OMC a que se abstengan de dar ayuda alimentaria en especie en casos donde pudiera producirse un efecto adverso en la producción local o regional de los productos sustitutos.

Con la decisión también se requeriría que se aseguren que la ayuda alimentaria internacional no perjudique a los comercios establecidos y funcionales de productos agrícolas.

La decisión también fijaría nuevos compromisos que afectarían la medida en que los países tendrían permitido “monetizar” la ayuda alimentaria; es decir, que los donantes vendan en especie alimentos en países receptores a fin de reunir fondos que se usarían en proyectos de desarrollo.

Con el texto se les pediría a los miembros de la OMC que moneticen su ayuda alimentaria internacional “únicamente cuando se pueda demostrar que la monetización es necesaria a efectos del transporte y la entrega de la asistencia alimentaria o cuando la monetización de la ayuda alimentaria internacional sirva para corregir déficits de alimentos a corto y/o largo plazo o situaciones de insuficiencia de la producción agropecuaria que den lugar a hambre y malnutrición crónicas en los países menos adelantados y en los países en desarrollo importadores netos de productos alimenticios”.

En la decisión también se incluyen otros requerimientos, como un análisis de mercado previo a la monetización.

Existencias públicas
Con respecto a las existencias públicas, el grupo G-33 de países en desarrollo argumentó que las normas vigentes para subvenciones agrícolas restringen injustamente su capacidad para comprar alimentos a precios controlados como parte de sus programas públicos de seguridad alimentaria.

En la Conferencia Ministerial de Bali de 2013, los miembros de la OMC acordaron no rebatir dichos esquemas mediante el mecanismo de solución de diferencias de la OMC y acordaron, un año después, que el acuerdo aplicaría solo hasta que se llegara a una solución permanente.

El G-33 ha argumentado que la inflación de precios durante las últimas dos décadas erosionó el grado de flexibilidad que tienen para brindar subvenciones agrícolas, incluso si las compras se hacen con precios controlados por debajo del nivel de los precios del mercado internacional.

En el nuevo texto se dice que los miembros de la OMC reconocen la decisión de Bali y también reafirman la decisión de noviembre de 2014, mediante la cual se extiende el acuerdo hasta llegar a una solución permanente.

De igual manera, se señala que el tema se tratará en sesiones dedicadas del Comité de Agricultura de la OMC, al margen de las negociaciones sobre Agricultura de Doha.

Algodón
Por mucho tiempo, los países africanos han buscado disciplinas más estrictas para el algodón, sobre todo en el área de ayuda interna.

En la declaración de Hong Kong de 2005 se acordó que los miembros comprometidos encontrarían una solución “rápida” a los problemas a los que se enfrenta el sector.

En Washington, desde hace tiempo se ha argumentado que las políticas de los países en desarrollo “emergentes” deberían tratarse mediante cualquier resolución con respecto al tema, pues los niveles de ayuda interna han crecido en los últimos años.

Sin negociaciones sobre ayuda interna en Nairobi, quedó poco que decir sobre algodón en la decisión final de la Conferencia. Sin embargo, el texto incluye medidas sobre acceso a mercado y, como se indicó, competencia de las exportaciones.

En el nuevo acuerdo se dice que los países desarrollados harán concesiones “en la medida prevista en sus respectivos arreglos comerciales preferenciales en favor de los PMA, a partir del 1º de enero de 2016, acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes para el algodón producido y exportado por los PMA”.  

Los países en desarrollo que se “declaren en condiciones de hacerlo” harán el mismo compromiso –una nota al pie aclara que se incluiría a China– tanto en los compromisos generales de acceso a mercado como en sus acuerdos comerciales preferenciales.

En el pasado, EE.UU. ha dicho que China debería firmar compromisos de acceso a mercado como parte de un acuerdo sectorial más amplio en la materia. La más reciente propuesta del grupo C-4 también tendría que incluir compromisos de acceso a mercado por separado de los países en desarrollo, entre ellos China.

En una lista de productos anexa también se especifica qué otros productos de algodón se beneficiarían de un trato similar de acceso a mercado.

Grandes avances para los PMA
Dada la naturaleza política y compleja de los temas referentes a los miembros más pobres de la OMC, los observadores sugirieron que la Conferencia resultó ser un importante paso hacia delante en el sistema multilateral de comercio por la aprobación de una serie de disposiciones multilaterales vinculantes sobre normas de origen preferenciales para PMA, además de una nueva decisión relacionada a la exención de servicios.

En repetidas ocasiones, los PMA han externado su preocupación porque las normas preferenciales de origen suelen ser demasiado restrictivas e imponen pesadas cargas de conformidad, lo que les dificulta que tomen total ventaja de los márgenes preferenciales existentes.

La decisión aceptada en Nairobi marca el plazo del 31 de diciembre de 2016 para que los miembros que otorgan preferencias asuman los compromisos incluidos en la decisión

Con respecto al umbral de adición de valor, se permite que el uso de materiales que no se hayan originado en un PMA represente hasta el 75% del valor final del producto para que este califique para recibir un trato preferencial.

Sin embargo, algunos observadores consideran que 75% del material no originario de dichos países es, de hecho, prohibitivo según los métodos modernos de manufactura basados en cadenas globales de valor que, en algunos casos, requieren muy poco contenido nacional.

El debate sobre la exención de servicios de los PMA al final llevó a incluir un compromiso en el borrador que propuso el ministro de comercio e industria de Ruanda, François Kanimba, quien actuó como facilitador de las conversaciones.

El borrador aprobado en Nairobi ofrece una extensión a la exención de servicios existente que va hasta el 31 de diciembre de 2030. Los PMA han acordado que se perdieron tres años entre la aceptación de la exención en 2011 y la presentación de las primeras notificaciones durante este año.

Estos países argumentaron que la extensión en la duración de la exención era necesaria. Australia, EE.UU. y la UE se mostraron renuentes, pero dijeron que no se opondrían al texto.

Otra característica clave del texto tiene que ver con el estímulo a países desarrollados y en desarrollo, “que se declaren en condiciones de hacerlo”, y que no hayan informado sobre las preferencias “para redoblar esfuerzos” e informar.

Antes de la Conferencia, algunos PMA expresaron su descontento con respecto al alcance de los informes efectuados durante los últimos meses para “hacer más operativa” la exención de servicios, de acuerdo con la petición colectiva presentada el año pasado.

Algunos opinaron que los informes no tuvieron suficiente “relevancia comercial”, por lo que han tratado de profundizar la cobertura de las notificaciones, a la vez que intentan cambiar ciertas normas para que estén más a su favor.

Sin embargo, una fuente mencionó que dadas las sensibilidades políticas en torno a cuestiones tales como el reconocimiento mutuo, la reducción de los procedimientos administrativos y tarifas de visas, permisos de trabajo y residencia, así como las licencias para los proveedores de servicios de los PMA y los profesionales independientes, era poco probable que estos temas se trataran.

“Los miembros deberán dar especial prioridad al tratar con el tema de las barreras regulatorias que interesan a los PMA”, se lee en la decisión.

El texto también contiene disposiciones vinculadas a la prestación de asistencia técnica y el inicio de un proceso para revisar la operación de las preferencias notificadas.

Trato especial y diferenciado
El debate del viernes sobre TED siguió demostrando las diferencias existentes hasta que finalmente colapsaron.

Después de algunas conversaciones sobre la naturaleza de los desacuerdos entre la UE y el G-90, que se compone de los Estados africanos, PMA, y los países de África, el Caribe y el Pacífico, los representantes de EE.UU. sugirieron centrarse en el mecanismo de vigilancia, ya que podría proporcionar un foro en el que se examinaran los asuntos ligados al TED, además de mejorar la capacidad de los beneficiarios para utilizar estas disposiciones.

Los representantes de países desarrollados dijeron que el mecanismo podría de hecho ser una buena plataforma para identificar y discutir problemas. Sin embargo, algunos países en desarrollo dijeron que este no cuenta con una función de negociación.

Una cuestión en particular que surgió en los debates se refiere al alcance de los beneficiarios de las propuestas presentadas por el G-90. Algunos países argumentaron que algunas de las flexibilidades que se pretenden solo podían dárseles a los PMA, mientras que otros opinaron que cualquier resultado de TED debe aplicarse a todos los países en desarrollo, a menos que fueran propuestas específicas para los PMA.

El G-90 sintió que algunas de las propuestas no iban con sus intereses, específicamente en cuanto a industrialización e inversión.

Se hicieron varias consultas sobre el tema, sin embargo, los temas relacionados a balanza de pagos, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio, salvaguardias, problemas específicos de los PMA y negociaciones arancelarias resultaron particularmente problemáticos.

El texto revisado sobre el asunto, presentado por el facilitador, el director general adjunto de la OMC, Yonov Frederick Agah, fue rechazado por el G-90 y los PMA, ya que no reflejaba consenso alguno, dijo una fuente cercana al proceso.

En cambio, el sábado por la mañana el G-90 presentó un borrador de decisión que incluye información sobre el trabajo a futuro para resolver esta cuestión, da instrucciones al Comité de Comercio y Desarrollo en Sesión Extraordinaria para seguir negociando sobre la base de propuestas concretas presentadas por el G-90 el pasado noviembre a fin de alcanzar un acuerdo sobre todas las propuestas para el 31 de julio el 2016.

No pudo asegurarse un resultado en TED, pues los miembros tienen “intereses opuestos”, explicó Azevêdo. “El TED es un área horizontal, que toca todos los acuerdos de la OMC. También son negociaciones complicadas, pues se refiere a las flexibilidades del acuerdo “, añadió.

Sin embargo, un delegado dijo que si dichos problemas no pudieron resolverse en los últimos meses, no es realista pensar que podría encontrarse una solución en el plazo citado.

Negociaciones sobre medidas comerciales correctivas y pesca sin resultados
Aunque los temas de agricultura y PMA arrojaron resultados importantes en Nairobi, las negociaciones para avanzar en algunos entregables propuestos de las negociaciones sobre “normas” de la OMC fallaron en dar frutos, aun cuando durante la semana pasada se llevaron a cabo una serie de reuniones informales bilaterales y en pequeños grupos.

Un texto del presidente, presentado la mañana del viernes, que reunió varios elementos en un borrador para una decisión ministerial sobre antidumping y medidas compensatorias y otro en disciplinas a las subvenciones a la pesca, se aplazó en varios frentes.

El primer borrador de la decisión habría dado instrucciones al Comité de la OMC sobre Prácticas Antidumping, a través de su Grupo de Trabajo sobre Implementación, para estudiar y hacer recomendaciones para informar al Consejo General sobre una lista específica de temas.

Esto se haría con el fin de garantizar la “máxima previsibilidad y objetividad posibles” en la aplicación de las disposiciones pertinentes del Acuerdo de Antidumping. El Comité de Subvenciones y Medidas Compensatorias también habría sido instruido para estudiar estos resultados para determinar su relevancia e informar sus conclusiones al Consejo General.

Algunas voces de la industria han advertido que la proliferación en el uso de medidas comerciales correctivas podría poner en peligro la expansión o la inversión extranjera en industrias en crecimiento, apuntando a áreas como la de tecnologías de energía limpia. Sin embargo, otros expertos en Nairobi consideraron que los pasos propuestos en el texto del presidente no habrían sido un resultado de alta ambición.

Los representantes de varios países criticaron el documento, entre ellos los de Rusia, que había puesto en circulación su propio borrador revisado de decisión sobre temas de transparencia respecto a las medidas antidumping y compensatorias en la mañana del viernes.

Según informes, Moscú expresó su decepción de que el texto del presidente no hubiera incluido explícitamente una referencia al Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias (SMC) en el párrafo instructivo sobre recomendaciones de implementación, de acuerdo a lo sugerido en su propuesta.

En el segundo borrador de la decisión sobre subvenciones a la pesca se habría decidido trabajar para cerrar las negociaciones en un plazo específico –posiblemente dos años, aunque esto fue una acotación– por prohibiciones a las subvenciones vinculadas a la pesca ilegal no declarada y no regulada y aquellos otorgados a cualquier buque o actividad pesquera “que perjudiquen a las poblaciones de peces que se encuentran en una situación de sobrepesca”.

Esta idea se encontró con cierta resistencia de la UE en la recta final. El documento del presidente también habría comprometido a los miembros a tomar una postura de mejores esfuerzos en la introducción de nuevas subvenciones a la pesca que contribuyan al exceso de capacidad y la sobrepesca en la medida en que minimicen el desarrollo de los medios de vida y perspectivas de seguridad alimentaria de los países en desarrollo. No obstante, China rechazó la medida dada su considerable ayuda interna calculada en esta área.

El borrador de decisión también incluye compromisos adicionales de notificación de programas de subvenciones a la pesca en el marco del Acuerdo SMC, con orientación sobre el modelo establecido en el anexo, teniendo en cuenta los recursos y capacidades técnicas de cada uno de los miembros.

China y la India alzaron la voz contra las notificaciones suplementarias la tarde del viernes, reiterando su preocupación porque estas no constituyen un resultado de desarrollo debido a la posible carga adicional que podría imponerse a los países más pobres.

El hecho de no llegar a un acuerdo sobre las subvenciones a la pesca provocó reacciones encontradas entre los expertos. Algunos consideraron que el texto del presidente habría sido relativamente débil, mientras que otros expresaron su decepción por el fracaso dadas sus referencias y posible contribución a la nueva agenda de desarrollo sostenible de la comunidad global.

Sin embargo, el jueves un grupo de 28 miembros de la OMC presentó una declaración ministerial sobre subvenciones a la pesca en la que se comprometieron a revitalizar el trabajo de la OMC a fin de llegar a disciplinas ambiciosas y eficaces para las subvenciones a la pesca, una medida que fue bien recibida por grupos de conservación de los océanos.

Otros dijeron que un mandato concreto para avanzar en el trabajo multilateral sobre subvenciones a la pesca se encuentra ahora a través de un ODS, aunque algunos también dijeron que las disciplinas a las subvenciones a la pesca son parte del reciente Acuerdo de Asociación Transpacífico firmado por 12 países como ejemplo de los esfuerzos en curso a nivel regional.

El precio de la inacción
La Conferencia Ministerial de Nairobi produjo algunas decisiones de fondo que los negociadores deben celebrar. China, por ejemplo, declaró que “esta es un gran, gran victoria. La Conferencia será recordada por su contribución histórica al desarrollo”;  se cerró el ATI-II; se dio una mayor participación y un nuevo enfoque de negociación a las economías en desarrollo y menos adelantadas; y se concretaron la adhesiones de Liberia y Afganistán.

No obstante, el camino que le queda por recorrer a la OMC será complicado, aunque también incluirá posibles oportunidades para que los miembros desarrollen su creatividad si así lo deciden.

“Los miembros deben decidir –el mundo también– el futuro de la organización”, dijo el director general de la OMC, Roberto Azevêdo, durante los momentos finales de la Conferencia Ministerial.

“El mundo debe decidir qué camino debe tomar la organización. La falta de acción en sí es una decisión y creo que el precio a pagar por la inacción es demasiado alto”, agregó.

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