Los dilemas de Latinoamérica: esfuerzos necesarios para el desarrollo

7 March 2011

América Latina ha empezado este año con declaraciones optimistas por los buenos resultados comerciales obtenidos por la mayoría de países de la región, así como los anuncios de entes multilaterales de una estabilización del crecimiento, después del empuje generado por la activación de las relaciones comerciales con países asiáticos y la creciente demanda de materias primas de China. Sin embargo, son muchos los riesgos que afrontan los países de la región, y que podrían estancar los avances para combatir el alto desempleo y el nivel de pobreza que persisten.

El Banco Mundial (BM), en un reciente informe titulado "Perspectivas económicas mundiales para 2011" resalta que América Latina y el Caribe tuvo un buen desempeño frente a la crisis económica mundial. Claro está que estos resultados deben verse de forma "relativa" al ritmo de la recuperación que se dio en otras regiones del mundo.

China y los países asiáticos fueron los salvavidas de la región, que pese a sufrir una contracción del 2,2% del PIB regional en 2009, se calcula que experimentaron un incremento del 5,7% en 2010, según indica el BM.

Para este año, sin embargo, existen ciertos puntos "pendientes" en los cuales los países latinoamericanos deberán enfocar sus esfuerzos para no ralentizar el crecimiento económico, y más aún, hacer que éste se vea reflejado en un mayor bienestar y condiciones de vida de los habitantes de la región.

Mayor flujo de capitales hacia los países suramericanos

El BM ha resaltado la necesidad de controlar y monitorear la entrada de capitales potencialmente desestabilizadores. La apreciación de las monedas latinoamericanas frente al dólar sigue mermando la expansión de las exportaciones en distintos países. Un ejemplo claro es el real brasileño cuya revaluación anual frente al dólar en 2010 fue del 13,2%, mientras que si se tiene en cuenta el tipo de cambio máximo registrado en 2008 llegaría  al 41,5%. Otros países de la región también se han visto sometidos a circunstancias parecidas respecto a sus monedas, desde las cotizaciones máximas de finales del 2008 e inicios del 2009,  Colombia, Chile y México han tenido una revaluación de sus monedas frente al dólar del 29,9%, 14,9% y 18,5% respectivamente.

Una de las razones que ha contribuido a generar una fuerte presión sobre el tipo de cambio de algunas divisas, según indica el BM, es la fuerte entrada de capitales. Sin embargo, también es cierto que existe la denominada "guerra de divisas" que se está presentando entre las monedas más fuertes, donde los países latinoamericanos tienen poco o nada de capacidad de actuar para defender sus monedas.

El repunte de los precios del petróleo, más aún con la inestable situación que se está viviendo en los países árabes, dirigirá las miradas para mayores inversiones en los sectores de hidrocarburos de los países de la región. Cierto es que el auge de las actividades de exploración, perforación y explotación de petróleo y gas dejarán cuantiosas regalías para las zonas implicadas, e impulsarán la entrada de dólares en las economías latinoamericanas, situación que presionará aún más los tipos de cambio a la baja.

Otro sector que recibirá una fuerte entrada de capitales será el de extracción de minerales. Los precios de oro, el cobre, entre otros, están en sus máximos históricos y no se espera una corrección, o al menos mientras la situación económica en EE.UU. no esté clara, así como el riesgo del déficit y los elevados niveles de deuda en los países europeos. Por tanto, el oro seguirá siendo por un tiempo una inversión de refugio.

El del aumento de precios en los alimentos, los commodities, y el impacto que han tenido en ciertos países las condiciones climáticas y los desastres naturales, han presionado al alza la inflación, un factor que resultará en contra de la economía de la región, pues se esperan alzas de tasas de interés en casi todos los países de la región. Se cree que los distintos Bancos Centrales realicen durante este año este proceso con miras a controlar la inflación que se está dando en las economías.

Más de lo mismo

Los principales afectados serán los exportadores latinoamericanos que tendrán que resistir otro año con un dólar débil y una presión sobre sus costos aún mayor. Ya se han expresado industriales en países como Brasil y Colombia, donde han anunciado pérdidas de participación de mercado frente a competidores chinos.

Un reciente informe del Fondo Monetaria Internacional (FMI) por su parte sustenta las virtudes de los procesos de revaluación en la región. Dominique Strauss-Kahn, Director del FMI, indicó que la apreciación de las monedas puede contribuir a atenuar las entradas de capitales, ya que hace que los inversionistas extranjeros piensen mejor sobre futuros riesgos cambiarios[1]. En el mismo sentido algunos analistas mencionan que pese a que los procesos de revaluación de las monedas latinoamericanas tienen un cierto origen especulativo, su mayor parte se debe a inversiones reales que identifican a los países de la región como atractivos, ya sea por su empuje comercial, su aumento de exportaciones, una mejor situación económica que otros, condiciones macroeconómicas favorables, entre muchos más aspectos que podrían mencionarse.

Otro grupo de expertos menciona también que el empuje de las economías latinoamericanas es en sectores de extracción de minerales, por lo que gran parte del resultado positivo de los países se debe a los altos precios de los commodities. Al respecto, Iniciativas como la Yasuní-ITT, impulsada por el gobierno ecuatoriano, representan un cambio de enfoque para las economías de extracción, si se tiene en cuenta que representan el agotamiento de recursos no renovables y que generan un impacto considerable en el medioambiente.

Otro ejemplo ha sido la decisión en el Caso Las Crucitas de la justicia costarricense en impedir el inicio de labores de una mina de oro a cielo abierto, el fallo está en apelación pero se espera que se mantenga teniendo en cuenta el pasado mes de febrero Costa Rica acaba promulgó una ley para la prohibición de la minería a cielo abierto. Varias protestas contra el inicio de actividades mineras se han dado en Panamá, Colombia y Argentina, donde ambientalistas y población local han sentado sus críticas y protestas. Sin embargo, los ejemplos siguen siendo aislados y no corresponden a un cambio de modelo económico. Latinoamérica podría estar perdiendo su oportunidad de impulsar un desarrollo de economías verdes, y en esto los gobiernos deberían poder trazar las pautas necesarias para crear empresas y empleos verdes, y no ser simples espectadores del avance que se realiza en las reuniones multilaterales en esta materia.

Un asomo de crisis alimentaria

La situación que vivieron los países andinos, como Colombia y Venezuela, donde se presentaron fuertes sequías el año pasado, y a finales del 2010 recibieron una fuerte ola invernal, es un ejemplo de los vaivenes del clima, que están afectado los cultivos y la oferta de alimentos.

Bolivia vive actualmente una situación preocupante en el tema alimentario. Además de las restricciones que se mantienen a las exportaciones de ciertos productos, y una gran importación de azúcar procedente de Brasil y Colombia, el país tendrá que soportar los elevados precios de productos como el maíz, el trigo, y en general productos considerados dentro de la dieta básica de los bolivianos para aplacar las especulaciones que se presentaban en los comercios locales.

El presidente boliviano Evo Morales ha expresado a medios locales que "éste (la crisis del azúcar y alimentos) es un problema momentáneo... cuando algún alimento y material de construcción está en manos de empresarios, falta y falta (...). El problema nos lo provocan los empresarios". Sin embargo los empresarios se defienden al culpar a factores climáticos adversos, la inseguridad jurídica y las restricciones a la exportación de ciertos productos decretadas por el gobierno[2].

La escasez en los alimentos, y por ende su alza en los precios, no está sólo azotando a Bolivia. Situaciones parecidas pero que aún no han culminado en medidas específicas de los gobiernos se han percibido en Venezuela, Colombia y algunos países centroamericanos. Los dos primeros tuvieron que afrontar una temporada invernal que acabó con los cultivos en ciertas zonas, y se espera que en marzo vuelva la temporada invernal, por lo que aún no están exentos de mayores inconvenientes.

Sin embargo, quizás los países más vulnerables de la región latinoamericana son los centroamericanos. Por ahora se han presentado alzas en los precios de la harina de trigo, con su consecuente repercusión en los precios de productos que utilizan esta materia prima como insumo de alto consumo, como es el pan. En el sur de Honduras se está presentando una grave situación de escasez en productos como el maíz y los fríjoles, básicos dentro de la dieta hondureña. Un reporte del diario hondureño La Tribuna da cuenta de unos 19 municipios en el departamento de Valle, ocho en Choluteca, cinco comunidades en El Paraíso y siete localidades de Intibucá que ya presentan niveles de sequía considerables[3]. Una merma en la producción de los cultivos, así como una disminución esperada del nivel de lluvias hará que el 2011 sea un año difícil para los agricultores centroamericanos.

Desempleo, un problema difícil de solucionar

Además de los problemas que tendrán que afrontar los países con el alza en los precios de alimentos, la inflación, el dilema de las tasas de interés, así como los riesgos ambientales del boom en las actividades mineras, los gobiernos latinoamericanos tendrán que encontrar la fórmula para traducir el empuje económico en mayores oportunidades de empleo, con el fin de disminuir la alta tasa paro, que en ciertos países ronda los dos dígitos.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha manifestado que espera una leve reducción del desempleo en la región. Sin embargo, también ha indicado que el desempeño que puedan tener los países de la región en ese sentido es aún muy desigual. Dado el impulso económico ocurrido en 2010, el organismo ha estimado que la tasa de desempleo regional se situará 0,6 puntos porcentuales menos, es decir del 8,1% en 2009 al 7,5% en 2010.

Específicamente, la CEPAL destaca a Brasil, donde el elevado crecimiento económico registrado en 2010 se acompañó de una dinámica generación de empleo formal, situación que provocó un descenso en la tasa de desempleo a niveles no registrados desde hacía mucho tiempo. Otros países de América del Sur se han beneficiado de la fuerte demanda de recursos naturales por parte de los países asiáticos. Ello, sumado al aumento de la demanda interna, elevó su crecimiento económico y tuvo un impacto positivo en los indicadores laborales. Por otro lado, en algunos países y subregiones, sobre todo en el Caribe, la reactivación todavía es muy débil y los indicadores laborales continúan deteriorándose.

Para 2011, las estimaciones de crecimiento son menos favorables. Los riesgos relacionados con los desequilibrios de la economía mundial y el término de los paquetes fiscales contracíclicos incidirían en un crecimiento económico regional más acotado en 2011. En consecuencia, este año  se espera una leve reducción adicional de la tasa de desempleo, de entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales. El reto de las políticas gubernamentales estará, por encima de las cifras, en crear empleos formales, disminuir los índices de subempleo y de informalidad en los mercados laborales de la región.

¿Más vínculos comerciales intre-regionales?

Las dos mayores economías del área, México y Brasil esperaban dar inicio a las conversaciones para alcanzar un acuerdo comercial a comienzos del mes de marzo, sin embargo la reunión ha sido aplazada alegando motivos de agenda ministerial. Estas negociaciones tendrian particular interés pues en muchos rubros los productos mexicanos son competencia de los brasileños, y viceversa. Lo interesante es que un posible acuerdo entre los dos gigantes, que representan en conjunto el 70% del Producto Interno Bruto de la región, podría impulsar un sueño de crear un acuerdo regional más amplio dados los tratados comerciales con que cuentan cada uno con el resto de países latinoamericanos. El comercio bilateral es de alrededor de US$ 8.000 millones, muy poco para ser las dos mayores economías, En parte esto se puede deber a la relación más estrecha que ha diseñado México con su socio natural los EE.UU., mientras que Brasil ha buscado una mayor diversificación de mercados.

Otro foco de interés en las negociaciones comerciales lo suscitarán las actuales conversaciones que están trazando la Unión Europea (UE) con el Mercosur. Aunque nuevamente ciertos inconvenientes internos en el bloque de países suramericanos podrían echar al traste los mayores avances necesarios, las negociaciones se presentan como una oportunidad para zanjar las diferencias sobre el tema de los subsidios agrícolas de la UE y el proteccionismo existente en ciertos sectores industriales, en especial en Brasil y Argentina.

Por su parte, los países andinos esperarán seguir impulsando sus vínculos comerciales, esta vez con países asiáticos. También existe un proyecto en marcha de integración comercial entre Perú, Colombia y Chile, que tendrán representaciones comerciales conjuntas en varios países del continente asiático[4], además de un reciente acuerdo de interconexión eléctrica energética suscrito por estos mismos países y donde también hace parte Ecuador. Sumado a esto está la integración bursátil de las tres bolsas de valores de estos países, que permitirá ampliar la oferta de inversiones en empresas locales. Una propuesta del presidente peruano, Alan García, para una mayor integración que incluya temas como el tránsito, movilidad laboral, entre otros, también está en el abanico de opciones para este año.

Así las cosas, si bien el desempeño de algunos países no será el más óptimo durante este año, Latinoamérica debería obtener buenos resultados en genera. Claro está, si los desastres naturales no siguen causando estragos en los cultivos y en la infraestructura de los países, y si se logran concretar los procesos de integración comercial, que repercutan en una mayor actividad económica y por lo tanto se reflejen en los niveles de empleo. La meta es desarrollarse aún más, pero esta vez de forma que sea sostenible con el ambiente y por ello logrando mejores condiciones de bienestar para los latinoamericanos.

[1] América Latina: Como convertir lo bueno de hoy en lo mejor para mañana (2011, 25 de febrero). Fondo Monetario Internacional. Consultado en http://blog-dialogoafondo.org/?p=558

[2]América Latina: inflación y tipo de cambio, batalla en dos frentes (2011, 7 de febrero). Infolatam. Consultado en http://www.infolatam.com/2011/02/07/inflacion-y-tipo-de-cambio-un-batalla-en-dos-frente-para-las-economias-latinoamericanas/

[3] Acecha crisis alimentaria en zona sur de Honduras (2011, 21 de enero). La Tribuna. Consultado en http://www.elheraldo.hn/Ediciones/2011/02/22/Noticias/Acecha-crisis-alimentaria-en-zona-sur-de-Honduras

[4] Colombia, Chile y Perú comienzan a construir una estrategia conjunta de promoción turística (2011, 23 de febrero). Proexport Colombia. Consultado en http://www.proexport.gov.co/VBeContent/NewsDetail.asp?ID=11655&IDCompany=16

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