Los motores de la economía mundial: perspectivas de los países BRIC hacia 2015

3 November 2011

En lapsos críticos para la economía mundial, como aconteció en 2008 y 2009 con la última crisis de los mercados globales, y tras presentarse claras señales de una nueva crisis, el grupo de las cuatro economías emergentes - Brasil, Rusia, India y China - han demostrado su influencia y poderío económico incluso en un entorno global poco favorable.

Desde principios del año 2000, y sólo exceptuando los años 2004 y 2005, los países BRIC han experimentado un crecimiento sostenido de sus importaciones, superando año con año el patrón de los Estados Unidos (EE.UU). Diversos analistas,  como Römer (2011) y Orgaz et al (2011)  han adjudicado a estos cuatro países gran parte de la responsabilidad del resurgimiento de la economía mundial, posicionándolos como potencias para el próximo quinquenio.

Dos publicaciones aportan elementos claves para comprender el dinamismo que los países BRIC han impregnado a la economía mundial por más de 10 años. El primero de estos documentos, titulado "Economía mundial y mercados de capital bajo el signo de la crisis de la deuda pública, debilitamiento de la economía de Estados Unidos y fortaleza de países BRIC", publicado por el Instituto de Economía Alemana (IDW)[1], expone tanto el impacto que los BRIC han tenido y tienen en la economía internacional, como su incidencia en las exportaciones alemanas. La segunda publicación: "Creciente peso de las economías emergentes en la economía y gobernanza globales. Los Países Bric", fue producida por el Banco de España, y además de la discusión sobre el comportamiento económico de los BRIC, ahonda en dos temas centrales: a) la participación institucional de estos países en foros internacionales; y b) la responsabilidad que inherentemente obtiene este grupo ante problemas globales como lo son el cambio climático y la estabilidad monetaria internacional.  A continuación se presentan algunas de las conclusiones más relevantes de ambas investigaciones.

Las "economías emergentes"[2]

Desde comienzos del siglo XXI, las economías emergentes se han consolidado como la zona más dinámica de crecimiento del mundo. La tasa media de crecimiento del PIB en las dos últimas décadas fue de un 2,9% en las economías avanzadas y de un 3,6% en las emergentes. Para el período 2000-2010, las tasas medias fueron notablemente diferentes, siendo de un 1,9 % en economías avanzadas y de un 6,2 % en las emergentes, diferencia que se mantendría entre los años 2011 y 2015 (6,6 % en las emergentes y 2,5 % en las avanzadas), según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Así, la tendencia de los últimos años ha demostrado que las "economías emergentes" han crecido a un ritmo mayor que los países desarrollados y de acuerdo a proyecciones del FMI, este comportamiento continuará en el futuro, tal y como se muestra a continuación.

Gráfico 1. Comparación desempeño económico: BRIC, G-7 y Eurozona

(*) Datos estimados utilizando el PIB en paridad de poder compra según metodología utilizada por el Banco Mundial y FMI.

Fuente: Tomado del Instituto de la Económica Alemana  (2011:2) según estimaciones del FMI.

Como se aprecia en el gráfico anterior, para el año 1995 el peso económico de los países BRIC no era tan significativo y rondaba en un modesto 15%, en comparación al 19% de la Eurozona. Sin embargo, y considerando las estimaciones del FMI (gráfico 1), para el año 2015 se proyecta que los BRIC superen al ese grupo de la Eurozona y se acerquen aún más al G-7. Respecto a esta última coalición, la información presentada demuestra como el peso de las siete economías más industrializadas ha disminuido continuamente desde el primer año de observación hasta el 2015, reduciendo su peso económico mundial de un 40% en 2011 a un 36% hacia 2015.

Aunque el periodo de observación es relativamente corto, se espera que en 2015 los BRIC dupliquen su peso económico con relación a 1995, generando así el 30% de la producción mundial, situación que les permitirá acercarse más  en consecuencia  al peso económico de los países del G-7.

El impulso de China

El  fuerte crecimiento global de los últimos 10 años ha propiciado que las economías emergentes eleven sustancialmente su participación en el producto mundial. Sin embargo, debe destacarse que China ostenta un notorio liderazgo en dicho grupo. Además del ritmo de crecimiento, otro indicador importante a tomar en cuenta es el poder de compra. Se estima que para el año 2015 más de la mitad del poder de compra mundial de los BRIC corresponderá a China.

En promedio, el PIB de los BRIC aumentó a un ritmo medio del 7,9 % entre 2000 y 2010, y crecerá al 8,1% entre 2011 y 2015. Lo anterior se explica por el aumento en el ritmo de crecimiento de las actividades productivas de estos países. Por ejemplo, de 1980 a 1999 ese incremento en Brasil fue de un 2,3%; de 2000 a 2010 de un 3,7% y se estima que ascienda a un 4,1% en 2015. Para los mismos periodos, la India presentó un porcentaje de 5,5%, 7,1% y 8,2%. No obstante China es el país que realmente ha superado las tendencias de este grupo - y se aleja de ellos- ya que el gigante asiático ha presentado un alto ritmo de crecimiento (10 % en promedio) desde los años ochenta.

El comercio exterior de China es también mayor que el conjunto de los países BRIC. Por ejemplo, entre 2007 y 2008 el crecimiento de las exportaciones chinas fue superior al volumen total de las exportaciones de la India. De hecho, en 2009, China se convirtió en el tercer exportador más importante del mundo, tras EE.UU y Alemania, mientras que Rusia se ubicó en el décimo puesto.

Sobre el posicionamiento de China, el grado de apertura de las economías en desarrollo es otro aspecto que ha cobrado relevancia, y que se ha derivado del comercio entre las propias regiones emergentes, el cual se centra fundamentalmente en materias primas. En 2009, China se convirtió en el primer importador de materias primas agrarias (17,4% del total de importaciones mundiales), ocupó el segundo lugar en metales (20,7%) y el  tercero en petróleo (6,7 % del total, sólo por detrás de los EE.UU. y Japón).

Desde el lado de la oferta, China es el primer exportador mundial de bienes de tecnología media y alta, y la India el primero de servicios ligados a tecnología.  Brasil fue el noveno exportador mundial de materias primas agrarias y el quinto de alimentos, y Rusia es el primer exportador de combustibles fósiles y el séptimo de metales.

Los BRIC ante los desafíos globales

Más allá del predominio económico demostrado por los países BRIC, también con ello existe una responsabilidad aparejada por el grado de influencia que estas naciones ejercen en el entorno mundial. Temas como la sostenibilidad del sistema monetario internacional, el mantenimiento de un sistema de comercio internacional abierto y la lucha contra el cambio climático son tan sólo algunos aspectos que requieren de consenso y cooperación internacional, y de un marcado liderazgo de los países BRIC. He aquí algunas de sus posiciones similares[3].

  • Lucha contra el cambio climático

Actualmente los BRIC contribuyen con la tercera parte tanto de las emisiones mundiales de gases efecto invernadero (GEI) así como de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de origen energético. Sólo por citar un caso, en 2007 China superó por primera vez a los EE.UU como primer emisor mundial, con 6,1 Gt de C02, el 21% del total mundial. Esto debido al fuerte aumento de la producción de electricidad y el absoluto predominio del carbón como fuente primaria para su generación.

Con lo alarmante que ello pueda significar, esto no es un indicador de que en China, al igual que en el resto de los países BRIC, no se estén haciendo esfuerzos por reducir la intensidad energética de su PIB. Con el fin de alcanzar su objetivo de reducción de 20%, entre 2006 y 2010 el gigante asiático cerró numerosas plantas ineficientes. Por su parte, Rusia es el único BRIC que entre 1990 y 2007 vio descender sus emisiones de CO2 en un 27% debido a sus compromisos como país del Anexo I del Protocolo de Kioto Consecuentemente su participación en las emisiones mundiales disminuyó en dicho período de 10% a 5 %, aunque sigue ocupando la tercera posición en el ranking mundial de países emisores de CO2. El cuarto lugar en dicho ranking corresponde a India, con emisiones que se duplicaron entre 1990 y 2007, y con un fuerte predominio también del carbón como fuente primaria para la generación eléctrica. Brasil, por su cuenta, es un débil emisor de CO2 de origen energético, con una participación de poco más del 1% en el total mundial como resultado del predominio de la energía hidráulica para su electricidad y del uso extendido de los biocombustibles para el transporte. Por el contrario, es un fuerte emisor de otros GEI y de CO2 provenientes de la agricultura y de cambios en el uso del suelo de modo que su participación en las emisiones globales GEI en 2005 representaba el 5%.

Los países BRIC ha buscado alinear criterios en materia de adaptación y mitigación del cambio climático.  El Acuerdo de Copenhague de diciembre de 2009 fue el marco para ello, pues a pesar de que se trató de un acuerdo a último momento entre EE.UU y China, India, Brasil y Sudáfrica, con resultados tibios, finalmente se pudo ampliar el número de países que asumieron objetivos cuantitativos voluntarios hacia 2020, empezando por EE.UU y los BRIC. Así, China e India, manteniendo su posición de no aceptar limitaciones en términos de cantidad de emisiones, han especificado sus objetivos en términos de reducción en la intensidad de emisiones en relación a su PIB.

  • Acumulación de reservas exteriores y estabilidad monetaria internacional

En la pasada década, dos tendencias que han marcado la evolución del sistema monetario internacional han sido el aumento desproporcionado de las tenencias globales de reservas exteriores y su creciente concentración en los países emergentes, en particular los BRIC. De nueva cuenta, China se ha destacado en este rubro y se ha convertido en el mayor tenedor actual de reservas, con una cantidad que a septiembre de 2010 alcanzaba los US$ 2,6 billones de dólares (29,8 % del total mundial), mientras que las reservas de Rusia representaban el 5,3%, y las de India y Brasil sumaban 3,1 % del total.

La atenuación de las causas detrás del excesivo crecimiento de las reservas mundiales debería ser una responsabilidad compartida por la comunidad internacional,  incluidos los BRIC. Los BRIC sirven en muchos casos como referencia para otras naciones en la determinación de los niveles necesarios de reservas internacionales, por lo que es importante que no sobrepasen ciertos umbrales razonables. En definitiva, se trata de contribuir a evitar una situación en la que el atesoramiento de reservas se convierta en un indicador absoluto de la solvencia externa de los países, y que por lo tanto no se recurra a políticas sistemáticas de manipulación de los tipos de cambio para ganar competitividad. Este es un aspecto que cada vez toma más notoriedad en la OMC dada la invitación de Brasil a abordar el debate cambiario en ese foro.

  • Comercio internacional

Los cuatro BRIC han llevado a cabo procesos de liberalización comercial significativos en las dos últimas décadas, lo que sin duda ha favorecido su integración en la economía internacional y una mayor participación en el comercio mundial.

Actualmente China es el país con el régimen arancelario más abierto de los cuatro BRIC[4], mientras que la India se constituye como el país más cerrado; en posiciones intermedias se sitúan Rusia y Brasil. A pesar de las fuertes reducciones arancelarias de los últimos 20 años, todavía existe un amplio margen de liberalización comercial en el grupo.

Desde el inicio de las negociaciones de la Ronda de Doha, tanto India como Brasil han tenido un protagonismo singular, sumándose a ellos más recientemente China. Esta creciente importancia de los BRIC se ha reflejado, en particular, en las negociaciones agrícolas, que son de gran relevancia para los tres países y también para el conjunto de los países emergentes y en desarrollo.

Es interesante destacar que a pesar de que los intereses de China, India y Brasil son en algún caso contrapuestos, han conseguido alcanzar posiciones comunes, dada las características propias de sus economías. Este es el caso de la especialización productiva en bienes primarios y con ello la fuerte dependencia agrícola de sus poblaciones.

De manera muy sintética, pero al igual que sucede con los países desarrollados, se requiere y existe margen de maniobra para aportaciones más ambiciosas de los BRIC que puedan coadyuvar a una conclusión satisfactoria de la Ronda de Doha.

Conclusión

Dado el desempeño económico de los BRIC y su grado de influencia global son muy certeras las consideraciones de diversos analistas respecto a su consolidación como "nuevas" potencias económicas. Los argumentos antes expuestos evidencian como un movimiento de los países BRIC hacia posiciones que incorporen en mayor medida los intereses globales en cuestiones claves para la economía internacional -como la acumulación de reservas internacionales, la Ronda de Doha y la lucha contra el cambio climático- es altamente beneficioso, especialmente dada la coyuntura actual, donde la economía mundial necesita consensos que permitan mejorar la confianza para consolidar la recuperación económica.

[1] Römer, Christof (2011). Marktposition der deutschen Wirtschaft in den BRIC-Staaten. Disponible en: http://www.iwkoeln.de/Portals/0/pdf/15082011_PK%20BRIC-Staaten_Studie.pdf

[2] Las llamadas "economías emergentes y en desarrollo" abarcan casi 100 millones km2 de superficie: el 76,5 % del total mundial. Los BRIC tienen una superficie de 33 millones 400 mil km2, el 29,6 % del total, con Rusia y China como los dos países más grandes del mundo; Brasil el quinto e India el séptimo.

[3] Orgaz, Luis, Molina, Luis, Carrasco, Carmen (2011). Creciente peso de las economías emergentes en la economía y gobernanza globales. Los Países Bric. Banco de España. Disponible en: http://www.bde.es
/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/PublicacionesSeriadas/DocumentosOcasionales/11/Fich/do1101.pdf

[4] China ocupa el puesto 63 de 125 en el MFN Tariff Trade Restrictiveness Index (TTRI) de 2007. Por su parte, la India se ubica en el puesto 102, Rusia en el 70 y Brasil en el 93.

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