Miembros de la OMC: las cuestiones de género son un tema crítico de inclusión

7 December 2017

Se espera que una coalición de economías desarrolladas y en desarrollo presente una declaración en Buenos Aires. El documento describirá los varios pasos que estos miembros planean tomar en los próximos dos años para incorporar una perspectiva de género en sus enfoques sobre el comercio y la adopción de políticas para el desarrollo.

 

La declaración de este subgrupo de miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se emitirá fuera del proceso normal de negociación. Sin embargo, este conjunto de compromisos voluntarios serviría para elevar el perfil del tema en el sistema multilateral de comercio. Al mismo tiempo, las medidas acordadas ayudarían a abordar las antiguas deficiencias de conocimiento en esta área política, allanando el camino para acciones más concretas destinadas a facilitar el aumento de la participación de las mujeres en el comercio.

 

Entre los posibles apoyadores de la declaración figuran Argentina, Benín, Canadá, Costa Rica, Fiyi, Finlandia, Islandia, Kenia, Montenegro, Noruega, Pakistán, Paraguay, Sierra Leona, Suecia, el Reino Unido y la Unión Europea (UE). Algunos de estos miembros ya han manifestado públicamente su intención de firmar la declaración, incluso por medio de una campaña en las redes sociales bajo el hashtag "# mc11women". Estos miembros han estado involucrados con el Trade Impact Group (TIG, por su sigla en inglés), que es parte de la Coalición Internacional de Promotores de la Igualdade de Género y ha estado coordinando los preparativos.

 

Aplicando una perspectiva de género

 

La adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2015 incluyó la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas en el ODS 5. Ese objetivo incluye entre sus metas la “participación plena y efectiva y la igualdad de oportunidades para el liderazgo en todos los niveles de toma de decisiones”, así como la aplicación de medidas que otorguen a las mujeres “igualdad de derechos a los recursos económicos”, entre otras metas relacionadas con el acceso universal a la salud, la prevención de la violencia contra las mujeres y la eliminación de la discriminación.

 

Procesos políticos han reconocido progresivamente que las mujeres enfrentan barreras específicas de género que obstaculizan su avance en las esferas económica, social y política – además de reconocer que enfrentar estos obstáculos puede generar beneficios tangibles tanto a nivel nacional como en la economía global.

 

En los últimos años, ha habido un creciente reconocimiento de que una perspectiva de género puede ser de gran beneficio durante el proceso de formulación de políticas. Los beneficios serían observados desde el momento de conceptualización de una política o regulación. Además, es creciente el reconocimiento de que la participación activa de las mujeres en distintos niveles de la toma de decisiones proporcionaría información valiosa sobre los impactos de las políticas públicas en la sociedad, así como información útil para la adopción de enfoques de política más equitativos. 

 

Un ejemplo es encontrado en el “plan de acción de género” firmado durante la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 23) realizada recientemente en Bonn (Alemania). El documento busca corregir la deficiente representación de las mujeres en las conversaciones sobre el clima; tomar medidas para hacer con que la implementación de los acuerdos climáticos internacionales “responda a las cuestiones de género” y para que el género se convierta en un componente principal del proceso de formulación de políticas – particularmente porque el cambio climático conlleva efectos de género específicos.

 

Datos publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que las mujeres todavía están muy subrepresentadas en puestos de responsabilidad en todo el espectro de las políticas públicas, representando un tercio en los funcionarios dedicados a la formulación de política. Su participación en las legislaturas nacionales es aún menor.

 

El desafío de aumentar la visibilidad

 

Uno de los mayores obstáculos enfrentados por las cuestiones de género se refiere a su visibilidad. El desafío es tratar las cuestiones de género como un problema en sí mismo, y no como un componente de otras áreas políticas. Indicios de un cambio han surgido en los últimos años – en particular, a medida que más mujeres ocupan funciones directivas y dan mayor visibilidad al tema. Expertos en comercio han notado que la decisión de dedicar capítulos específicos a las cuestiones de género en acuerdos de libre comercio representa un avance positivo, tanto porque aumenta la concientización del público como porque demuestra el volumen del trabajo restante.   

 

El amplio reconocimiento de que la sostenibilidad del comercio también depende de su capacidad de inclusión ha llevado algunos países a negociar capítulos específicos sobre género en acuerdos de libre comercio. Ejemplos recientes incluyen los capítulos sobre género del acuerdo entre Chile y Uruguay o la adición de un capítulo sobre género al acuerdo entre Chile y Canadá. Sin embargo, el tema de género es incipiente en la OMC – a pesar de las recientes iniciativas para establecer un punto focal en la secretaría de la Organización y del apoyo público ofrecido por su director general.

 

Mientras tanto, la creciente visibilidad de las cuestiones de género en las discusiones sobre política comercial internacional ha puesto de relieve el hecho de que el tema no es suficientemente entendido.  Una investigación publicada por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por su sigla en inglés) ha demostrado que la falta de datos es una de las áreas más desafiantes para la elaboración de políticas comerciales sensibles a las cuestiones de género. Por ejemplo, el análisis actual de los efectos de la liberalización comercial no hace lo suficiente para explicar cómo la reducción de barreras podría impactar cuestiones de género. Un caso de distorsión ocurriría si la liberalización comercial beneficiara a sectores ocupados significativamente por una fuerza de trabajo masculina debido a oportunidades educativas o normas culturales. En ese sentido, el comercio podría empeorar las disparidades causadas por normas discriminatorias de género en una sociedad.  

 

La intención de un grupo de miembros de la OMC de firmar una declaración en Buenos Aires representa un primer paso para llamar la atención sobre la relación entre el comercio y las oportunidades económicas de las mujeres. Asimismo, sirve como un posible punto de partida para discusiones futuras mejor informadas. Finalmente, busca abordar el problema de la falta de datos, subrayando que la comunidad dedicada al diseño de políticas comerciales aún no cuenta con la información necesaria para identificar los efectos del comercio sobre las mujeres en cada país. Conceptualmente, el tema es mal comprendido y choca con actitudes culturales o normas sociales discriminatorias que a veces inspiran leyes nacionales, dificultando la implementación de políticas sensibles a las cuestiones de género.  

 

En un intento de comprender mejor los problemas que subyacen a los efectos del comercio sobre las oportunidades económicas de las mujeres, la declaración de los miembros de la OMC incluye un compromiso de intercambio de información sobre sus experiencias al incorporar enfoques “sensibles al género” en la formulación de políticas; de discusión de métodos de recopilación de datos capaces de ilustrar los efectos del comercio sobre las oportunidades económicas de hombres y mujeres; y de profundización de su base de conocimiento, con la organización de seminarios dedicados al tema en los próximos años.

 

De la misma forma, la declaración hace referencia al papel de la Iniciativa de Ayuda para el Comercio de la OMC en el apoyo a las cuestiones de género. Con más de una década, la Iniciativa se destina a apoyar a los países en desarrollo y menos adelantados a que puedan establecer la infraestructura y los sistemas necesarios para una mejor integración al comercio internacional. Según el Centro de Comercio Internacional (ITC, por su sigla en inglés), mujeres son propietarias de aproximadamente el 40% por ciento de las pequeñas y medianas empresas a escala global – un porcentaje que se reduce a casi la mitad cuando se mira únicamente a los países en desarrollo. La declaración, cuya versión preliminar ha sido vista por el ICTSD, también incluye una referencia a un informe de progresos sobre la implementación de estas y otras promesas para el año 2019.

 

Fuera de las reuniones de la Conferencia Ministerial de Buenos Aires, debates de alto nivel sobre comercio y género se llevarán a cabo en los eventos paralelos organizados por el sector empresarial, la sociedad civil y grupos de expertos. Por ejemplo, un panel sobre comercio y género será incluido en el Foro Empresarial organizado por el gobierno de Argentina y la Cámara de Comercio Internacional el 12 de diciembre – en el cual, fuentes consultadas por el ICTSD dicen, podrían observarse compromisos adicionales a la declaración. Eventos sobre comercio y género también ocurrirán durante el Simposio sobre Comercio y Desarrollo Sostenible (TSDS, por su sigla en inglés) organizado por ICTSD, incluyendo un evento con la participación de varios ministros que discutirá maneras de “hacer con que el comercio promueva la igualdad de género”.

 

Al cierre de esta edición, miembros de la OMC estaban consultando sus respectivas capitales sobre la decisión de firmar la declaración durante la Conferencia Ministerial. Fuentes consultadas por el ICTSD señalan un “buen nivel de compromiso”. Declaraciones como el texto sobre cuestiones de género son comunes en las Conferencias Ministeriales de la OMC, reflejando a menudo compromisos voluntarios entre las partes interesadas. Posteriormente, estos compromisos pueden allanar el camino para negociaciones u otras iniciativas.

 

Otros miembros podrán firmar la declaración durante los próximos dos años – periodo anterior a la duodécima Conferencia Ministerial de la OMC, programada para fines de 2019. Por ejemplo, el tema podría plantearse en el Consejo General de la Organización futuramente.

 

Contrarrestando la discriminación en el comercio de servicios

 

Más allá de la declaración, algunos países están presionando con el objetivo de alcanzar un resultado negociado sobre género a nivel multilateral durante la Ministerial de Buenos Aires. A principios de este año, Canadá presentó una propuesta sobre igualdad de género para consideración en el Grupo de Trabajo sobre Regulación Nacional de la OMC, que discute posibles disciplinas sobre requisitos de calificación y licencias, junto con cuestiones relacionadas con el comercio de servicios. La propuesta fue copatrocinada por otros 16 miembros de la OMC, incluidos Albania, Argentina, Australia, Chile, Colombia, la UE, Islandia, Kazajstán, Liechtenstein, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Noruega, Pakistán, Panamá y Uruguay.

 

La propuesta requiere que los requisitos de licencia, procedimientos de licencia, requisitos de calificación o procedimientos no discriminen a las personas en función de su género. El documento ha resaltado las diferencias conceptuales entre los miembros. Por ejemplo, no existe consenso sobre la existencia de un mandato para el análisis de cuestiones de género en el sistema multilateral de comercio. Tampoco existe consenso sobre el enfoque del problema, que puede ser abordado con el objetivo de eliminación de la discriminación o de empoderamiento económico.

 

Mirando hacia el futuro

 

Es improbable que las negociaciones sobre regulación nacional avancen mucho en Buenos Aires. Asimismo, la declaración conjunta sobre el empoderamiento económico de las mujeres no será vinculante. Aún así, el hecho de que ambas iniciativas hayan sido planteadas en el contexto de la OMC sigue siendo un acontecimiento histórico, indicando una creciente expectativa de miembros y del público en general: de que el sistema multilateral de comercio sea – y pueda ser – sensible a este y a otros cambios. 

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