Un renovado debate emerge sobre los marcos mundiales en comercio e inversión

7 December 2017

La discusión sobre cómo facilitar la inversión tiene una larga historia en el debate sobre política económica global – interrelacionándose con temas como medidas relacionadas con el comercio, servicios y propiedad intelectual. En los últimos meses, grupos de miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) han intentado incorporar esta discusión a la agenda del sistema multilateral de comercio y elevar su repercusión, argumentando que, en un mundo caracterizado por los intrincados patrones de producción y por la existencia de cadenas globales de valor (CGV), la regulación económica es ineficiente si el desarrollo de los regímenes políticos sigue dándose por separado.

 

Otros miembros argumentan que la facilitación de las inversiones es una “cuestión de Singapur”, en referencia a una serie de temas otrora considerados adiciones posibles al mandato de negociación de la OMC en el marco de la Ronda de Doha – y que fueron, en gran medida, archivados. Además, estos miembros argumentan que discusiones sobre la facilitación de las inversiones en la OMC distraerían la atención y quitarían recursos de negociaciones que se arrastran por décadas sobre temas críticos para los países en desarrollo y los países menos adelantados (PMA).

 

Las propuestas para un acuerdo sobre la facilitación de inversión en la OMC se encuentran en una etapa inicial. Detrás de estas propuestas, está en juego la manera como los miembros de la Organización verán la relación entre el comercio y los regímenes de inversión, tanto durante la Conferencia Ministerial como en los próximos años. Asimismo, está en juego el papel de la inversión del sector privado en la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por su sigla en inglés) estima que los países en desarrollo requerirán US$ 2,5 billones adicionales cada año para cumplir los ODS y que la mitad de estos recursos deberá provenir de inversores privados.

 

La inversión en el marco actual de la OMC

 

El marco de la OMC contiene enfoques fragmentados para las reglas sobre inversión, con medidas encontradas en algunos acuerdos como el Acuerdo sobre las Medidas en materia de Inversiones relacionadas con el Comercio (TRIMS, por su sigla en inglés), el Acuerdo General sobre Comercio y Servicios (GATS, por su sigla en inglés), el Acuerdo sobre Contratación Pública (GPA, por su sigla en inglés) y el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS, por su sigla en inglés). Sin embargo, estos acuerdos sólo regulan el uso de restricciones a la inversión que estén específicamente relacionadas con el comercio o en sectores en los que miembros tienen compromisos.

 

Estas medidas vinculan explícitamente el acceso al mercado y los beneficios proporcionados por el trato nacional a la producción de bienes y a la prestación de servicios. Al centrarse en aspectos de la inversión extranjera directa (IED) con alguna relación con el comercio, los miembros de la OMC limitaron el alcance de las normas de inversión de la OMC – conservando su derecho a regular la IED según sus prioridades nacionales de desarrollo.

 

En la Conferencia Ministerial de Singapur en 1996, los ministros acordaron establecer grupos de trabajo sobre inversión, política de competencia, facilitación del comercio y transparencia en la contratación pública – conocidos como los Temas de Singapur. El grupo de trabajo sobre inversión se centró en la relación económica entre el comercio y la inversión.

 

Después de años de debate – y con la excepción de la facilitación del comercio –, los Temas de Singapur fueron eliminados del programa de trabajo de la Agenda de Doha en julio de 2004. La Conferencia Ministerial de Cancún en 2003 demostró ser el último gran intento para abordar la cuestión de la inversión en el contexto del sistema multilateral de comercio.

 

La evolución de las CGV y el debate sobre la facilitación de las inversiones

 

Dieciséis años han transcurrido desde el lanzamiento de la Ronda de Doha, periodo marcado por los cambios en el panorama económico mundial. Los cambios incluyen el crecimiento acelerado – tanto en su escala como en su profundidad – de los acuerdos internacionales de inversión, de los tratados bilaterales de inversión y de los acuerdos comerciales regionales. Asimismo, el periodo ha sido marcado por la creciente interconexión de la producción mundial y por el establecimiento de complejas CGVs.  

 

Los vertiginosos cambios en cuestiones relacionadas con el comercio y la inversión requieren una respuesta igualmente rápida por parte de la comunidad internacional. Una investigación conducida por un grupo de organizaciones – entre las cuales el Banco Mundial y la OMC – reveló que acuerdos de comercio e inversión más profundos y de mayor alcance pueden intensificar los flujos de inversión en las CGVs, reduciendo los costos comerciales y orientando las inversiones hacia proyectos de infraestructura y transporte nacional. Además, la inversión puede desempeñar un papel importante en la materialización de objetivos de desarrollo. Datos presentados por el Banco Mundial muestran que más del 40% de los aproximadamente US$ 1,75 billones en flujos globales de IED se destinaron a los países en desarrollo en 2016, proporcionando una fuente de financión que, a menudo, supera a la ayuda exterior.      

 

Como titular de la presidencia del G20 en 2016, China estableció un nuevo Grupo de Trabajo sobre Comercio e Inversión (TIWG, por su sigla en inglés) y un conjunto de principios no vinculantes para la formulación de políticas de inversión. La medida sería respaldada por todos los líderes del G20 en la Cumbre de Hangzhou en septiembre de 2016. Si bien la propuesta sobre facilitación de las inversiones se mencionaba brevemente en la versión final – en referencia a una mejor transparencia y a un clima empresarial favorable –, su inclusión despertó el interés sobre la importancia de un marco político claro y eficiente para la facilitación de las inversiones y su influencia sobre los patrones actuales de producción.   

 

Sin embargo, los miembros de la OMC han estado divididos sobre cómo avanzar en las negociaciones sobre la facilitación de las inversiones. En parte, la división existe porque algunos miembros creen que este sería un “nuevo tema”, requiriendo un consenso antes del comienzo de conversaciones multilaterales formales alineadas a la declaración ministerial de Nairobi de 2015.

 

Tradicionalmente, las discusiones sobre inversión en la OMC abordaron las regulaciones de IED en general. Por su parte, las propuestas actuales se limitan a la cuestión de la facilitación de las inversiones – evitando en gran medida algunas de las áreas temáticas más desafiantes políticamente, como el acceso a los mercados o la solución de controversias. Las propuestas se centran en medidas destinadas a facilitar el establecimiento, la expansión y el mantenimiento de las actividades comerciales en los países de acogida. Asimismo, discute otros obstáculos, como la necesidad de una mayor transparencia, el intercambio de información y un entorno institucional estable.

 

Facilitación de las inversiones en la OMC: ¿Qué está en juego?

 

El punto central de la cuestión de la facilitación de las inversiones radica en un debate subyacente sobre la conveniencia de abordar el tema en el marco de la OMC – y si la inclusión del tema es necesaria para que la agenda de negociación de la OMC pueda acompañar las rápidas transformaciones en la economía mundial. Este debate también ha renovado las dudas sobre la naturaleza de la relación entre el comercio y la inversión – que podrían ser intercambiables o complementarios –, cuestión que afecta el enfoque de las conversaciones.

 

Once miembros de la OMC actualmente integran el grupo “Amigos de la Facilitación de las Inversiones para el Desarrollo” (FIFD, por su sigla en inglés): Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Hong Kong, Kazajstán, México, Nigeria, Pakistán y Corea del Sur. México, Indonesia, Corea del Sur, Turquía y Australia forman el grupo MIKTA. Con su membrecía superpuesta, las dos coaliciones han pedido que la cuestión de la facilitación de las inversiones sea abordada en el contexto de la OMC. Un documento presentado por el grupo FIFD menciona las interconexiones crecientes entre comercio e inversión y su refuerzo mutuo en el fomento del desarrollo global y del crecimiento inclusivo. Por ejemplo, el grupo FIFD argumenta que el GATS ya cubre la IED en servicios – que representa dos tercios de las entradas de IEDs globales y algo entre el 55% y el 60% de todo el comercio de servicios.

 

Mientras tanto, la India sugirió que las medidas de facilitación de las inversiones relacionadas con los servicios deberían abordarse por separado mediante un posible Acuerdo sobre Facilitación del Comercio para los Servicios – aunque los miembros debatieron si es apropiado enfocarse en arreglos institucionales nacionales para facilitar la inversión sólo en servicios. Sin embargo, India, Sudáfrica, Uganda, Bolivia y varios otros países sostienen que las reglas sobre facilitación de las inversiones excederían el mandato actual de la OMC.

 

Otra cuestión en juego se refiere a las diferencias entre el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (TFA, por su sigla en inglés) de la OMC y un posible Acuerdo sobre Facilitación de las Inversiones, dadas sus implicaciones para las instituciones y reglamentos nacionales. Por ejemplo, la facilitación de las inversiones puede requerir reformas legales para evitar mayores costos de hacer negocios, garantizar la competencia comercial y maximizar la efectividad y eficiencia de su administración en todas las etapas del ciclo de inversión.

 

Otro desafío puede provenir de la necesidad de una mejor infraestructura física, servicios empresariales y fuerzas laborales de mayor calidad, así como la mejora de las protecciones de los derechos de propiedad. Estas cuestiones han llevado a los países a plantear sus preocupaciones con respecto a la posible pérdida de soberanía regulatoria y espacio para la formulación de políticas económicas si los miembros de la OMC redactan un tratado global sobre la facilitación de las inversiones.

 

La negociación de propuestas para Buenos Aires

 

Los grupos FIFD y MIKTA han llevado las discusiones sobre la facilitación de las inversiones a la OMC últimamente, organizando talleres y diálogos informales durante el año pasado. En noviembre de 2017, los grupos organizaron un foro de alto nivel sobre facilitación del comercio y de la inversión en asociación con la Comunidad Económica para los Estados del África Occidental (ECOWAS, por su sigla en inglés).

 

 

En este contexto de renovado impulso para el análisis del tema, China, Rusia, Argentina y Brasil, así como el grupo MIKTA y los países FIFD, presentaron varias propuestas en la OMC sobre la facilitación de las inversiones, inspirándose en gran medida en el alcance y la estructura del TFA. A pesar de la amplia convergencia en temas  como mejor transparencia, eficiencia y coordinación internacional, las propuestas también contienen algunas diferencias notables.

 

El taller “Reflexiones sobre la Facilitación de las Inversiones” organizado por el grupo MIKTA en abril de 2017 sugiere que las discusiones sobre la facilitación de las inversiones en la OMC fortalecerían los flujos de comercio e inversión, así como la coherencia política entre los dos regímenes. También distribuida en abril, la propuesta del grupo FIFD para un “Diálogo Informal sobre la Facilitación de las Inversiones” pide una conversación para “examinar – sin limitar o prejuzgar los posibles resultados – el papel que la OMC podría jugar como foro para discutir medidas que los miembros podrían adoptar para facilitar la inversión”.

 

Argentina y Brasil proponen el establecimiento de un “Instrumento sobre la Facilitación de las Inversiones” para la OMC, centrándose en la creación de puntos focales nacionales o defensores a nivel nacional que cooperarían y coordinarían entre sí y con un futuro Comité sobre Facilitación de la Inversiones de la OMC.  

 

La propuesta de Rusia se diferencia del enfoque anterior principalmente porque incluye posibles disposiciones sobre “prevención y resolución de disputas” y también porque deja espacio para incluir futuras disposiciones sobre acceso a los mercados para inversiones – algo que otros miembros han sido reacios a incorporar. La propuesta del gobierno ruso contiene consideraciones de trato especial y diferenciado. Por su parte, China recomendó brindar a las partes interesadas la oportunidad de formular comentarios sobre nuevas leyes y reglamentos relacionados con las inversiones. En el caso de los PMA, el gobierno chino sugiere la garantía de un fácil acceso a la infraestructura pública esencial a los inversores.

 

Estableciendo el camino para una agenda post-Buenos Aires

 

Los defensores de las discusiones sobre la facilitación de las inversiones en la OMC dicen que hacerlo podría contribuir a garantizar una interacción coherente entre los regímenes de comercio e inversión. A su vez, esta interacción coherente podría traer implicaciones para la provisión de bienes públicos globales. Sin embargo, la cuestión requerirá más estudio, dada su complejidad y el entorno rápidamente cambiante en el que trabajan las partes interesadas. Si bien los próximos pasos para la Ministerial de Buenos Aires son inciertos, la creciente participación en esta área sugiere que el debate sobre si y cómo elaborar nuevas reglas comerciales sobre la facilitación de las inversiones – ya sea en la OMC o en otro régimen – está sólo comenzando.

 

This article is published under
7 December 2017
Un grupo de países ha analizado cómo las herramientas comerciales, incluidas las reglas de la OMC, pueden promover reformas en los subsidios a los combustibles fósiles.
Share: 
7 December 2017
Se espera que una coalición de economías desarrolladas y en desarrollo presente una declaración en Buenos Aires. El documento describirá los varios pasos que estos miembros planean tomar en los...
Share: